sábado, 21 de mayo de 2022

22 DE MAYO DÍA INTERNACIONAL DE LA DIVERSIDAD BIOLÓGICA "CONSTRUIR UN FUTURO COMPARTIDO PARA TODAS LAS FORMAS DE VIDA"


 

 El Día Internacional de la Biodiversidad 2022 (22 de mayo) fue lanzado por las Naciones Unidas con el lema "Construir un futuro compartido para todas las formas de vida", con el propósito de abordar temas relacionados con el cambio climático, salud y seguridad alimentaria. 

Si la biodiversidad sufre, la humanidad tambiénSe entiende por biodiversidad la amplia variedad de plantas, animales y microorganismos existentes, pero también incluye las diferencias genéticas dentro de cada especie -por ejemplo, entre las variedades de cultivos y las razas de ganado-, así como la variedad de ecosistemas (lagos, bosques, desiertos, campos agrarios,...) que albergan múltiples interacciones entre sus miembros (humanos, plantas, animales) y su entorno (agua, aire, suelo...) 

Los recursos biológicos son los pilares que sustentan las civilizaciones. Los peces proporcionan el 20% de las proteínas animales a unos 3 000 millones de personas. Más del 80% de la dieta humana está basada en plantas y, aproximadamente, el 80% de las personas que viven en las zonas rurales de países en desarrollo dependen de medicamentos tradicionales obtenidos de la vegetación de su entorno.

Los bosques, amenazados por la deforestación, así como otros ecosistemas, son de vital importancia para sustentar la vida en la Tierra y juegan un papel importante en la lucha contra el cambio climático.

La salud de nuestro planeta también juega un papel importante en la aparición de enfermedades transmisibles entre animales y humanos. A medida que continuamos invadiendo ecosistemas frágiles, nos ponemos en contacto cada vez mayor con la fauna silvestre, lo que permite que los patógenos de la vida silvestre se extiendan al ganado y a los humanos.

Si bien cada vez somos más conscientes de que la diversidad biológica es un bien mundial de gran valor para las generaciones presentes y futuras, el número de especies y ecosistemas disminuyen a un ritmo acelerado debido a la actividad humana. Dada la importancia de la educación y la conciencia públicas sobre esta amenaza, las Naciones Unidas decidieron proclamar la celebración del Día Internacional de la Diversidad Biológica cada año.

"Construir un futuro compartido para toda la vida en la Tierra"

A medida que nuestra comunidad global debe reexaminar nuestra relación con el mundo natural, una cosa es cierta: a pesar de todos nuestros avances tecnológicos, dependemos por completo de ecosistemas saludables y vibrantes si queremos disponer de agua, alimentos, medicamentos, ropa, combustible, refugio y energía, solo por nombrar algunos ejemplos.

En este 2022, el tema del Día Internacional de la Diversidad Biológica es “Construir un futuro compartido para toda la vida en la Tierra”. El eslogan promueve la idea de que la biodiversidad - en donde los ecosistemas y la naturaleza aportan soluciones al clima, los problemas de salud o la seguridad alimentaria e hídrica- es la base sobre la cual podemos reconstruir mejor. Ese es el mensaje que el Convenio sobre la Diversidad (CDB), responsable de la celebración e instrumento internacional en defensa de la biodiversidad, pretende inculcar.

¿Sabías que...?

  • La desaparación y el deterioro de la biodiversidad y los ecosistemas impedirán el logro del 80% de las metas de ocho de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
  • La actividad humana ha alterado el medio ambiente terrestre en un 75% y el marino en un 66%.
  • Un millón de especies de animales y vegetales están en peligro de extinción.

 


20 DE MAYO: DÍA MUNDIAL DE LAS ABEJAS

 Dependemos de la supervivencia de las abejas

Las abejas y otros polinizadores, como las mariposas, los murciélagos y los colibríes, están, cada vez más, amenazados por los efectos de la actividad humana.

La polinización es un proceso fundamental para la supervivencia de los ecosistemas, esencial para la producción y reproducción de muchos cultivos y plantas silvestres. Casi el 90 por ciento de las plantas con flores dependen de la polinización para reproducirse; asimismo, el 75 por ciento de los cultivos alimentarios del mundo dependen en cierta medida de la polinización y el 35 de las tierras agrícolas mundiales. Los polinizadores no solo contribuyen directamente a la seguridad alimentaria, sino que además son indispensables para conservar la biodiversidad.

Para crear conciencia sobre la importancia de los polinizadores, las amenazas a las que se enfrentan y su contribución al desarrollo sostenible, las Naciones Unidas declararon el 20 de mayo como Día Mundial de las Abejas.

El objetivo principal es proteger a las abejas y a otros polinizadores para que puedan contribuir de forma significativa a resolver los problemas relacionados con el suministro de alimentos en el mundo y acabar con el hambre en los países en desarrollo.

Todos dependemos de los polinizadores y por ese motivo, es crucial controlar su declive y detener la pérdida de biodiversidad.

 Necesitamos actuar ya

Las abejas corren el peligro de extinguirse. Las tasas actuales de extinción de especies son de cien a mil veces más altas de lo normal debido a las repercusiones humanas. Casi el 35 por ciento de los polinizadores invertebrados –en particular las abejas y las mariposas–, y alrededor del diecisiete por ciento de los polinizadores vertebrados –como los murciélagos– están en peligro de extinción a nivel mundial. Sin embargo, la población de polinizadores –en especial abejas y mariposas– ha disminuido de manera preocupante, debido principalmente a prácticas agrícolas intensivas, cambios en el uso de la tierra, plaguicidas (incluidos los insecticidas neonicotinoides), especies exóticas invasoras, enfermedades, plagas y el cambio climático.Los agricultores y los responsables de las políticas tienen un papel importante que desempeñar en la protección de nuestros polinizadores. Pero también hay cosas que nosotros podemos hacer.

Si esta tendencia continúa, algunos cultivos nutritivos —como frutas, frutos secos y muchas hortalizas— serán sustituidos cada vez más por los cultivos básicos como el arroz, el maíz y la patata, lo que podría desembocar finalmente en una dieta desequilibrada.

Los insectos invasores, los pesticidas, los cambios en el uso de las tierras y los monocultivos pueden reducir los nutrientes disponibles y suponer una amenaza para las colonias de abejas.

Consciente de las dimensiones de la crisis de la polinización y su relación con la biodiversidad y la subsistencia del ser humano, el Convenio sobre la Diversidad Biológica ha hecho de la conservación y el uso sostenible de los polinizadores una prioridad. En el año 2000, se estableció la Iniciativa Internacional sobre Polinizadores, IPI, (COP decisión V/5, sección II), en la Quinta Conferencia de las Partes (COP V), como una iniciativa transversal para promover la acción coordinada global. El objetivo es observar y controlar el descenso del número de polinizadores; abordar el problema de la falta de información taxonómica sobre los polinizadores; evaluar el impacto económico del descenso de los servicios de polinización, y promover la conservación, recuperación y el uso sostenible de la diversidad de polinizadores en la agricultura y ecosistemas afines.

Además de coordinar la Iniciativa internacional sobre polinizadores, la FAO ofrece asistencia técnica a los países en cuestiones que van desde la cría de abejas reinas hasta la inseminación artificial, pasando por soluciones sostenibles para la producción de miel y su comercialización para la exportación.

¿Por qué el 20 de mayo?

El 20 de mayo coincide con el aniversario del nacimiento de Anton Janša que, en el siglo XVIII, fue pionero de la apicultura moderna en su Eslovenia natal. Janša elogiaba lo buenas trabajadoras que son las abejas y la poca supervisión que necesitan de su trabajo.

 

¿Qué podemos hacer?

Tú, en tu día a día: 
  • Cultiva una amplia variedad de plantas autóctonas que florezcan en diferentes épocas del año.
  • Compra miel sin refinar a los agricultores de tu zona.
  • Compra productos a agricutores que lleven a cabo prácticas agrícolas sostenibles.
  • Protege las colonias de abejas silvestres.
  • Apadrina una colmena.
  • Deja un cuenco poco profundo con agua limpia y piedras o palos para que las abejas beban y no se ahoguen.
  • Ayúdalos a mantener los ecosistemas forestales.
  • ¡Crea conciencia sobre su situación, comparte esta información en tus círculos y redes sociales. El declive en el número de abejas nos afecta a todos!

Los apilcutores y agricultores pueden:

  • Reservar algunas zonas como hábitat natural.
  • Crear barreras vegetales.
  • Reducir o modificar el uso de pesticidas.
  • Respetar los lugares de anidación.
  • Sembrar atractivos de cultivo alrededor del campo.

Los gobiernos y los responsables de elaborar estrategias deben:

  • Fomentar la participación, el intercambio de conocimientos y empoderamiento de los pueblos rurales e indígenas, así como de las comunidades locales.
  • Aplicar medidas estratégicas, incluidos incentivos económicos para promover el cambio.
  • Incrementar la colaboración entre organizaciones nacionales e internacionales, instituciones académicas y redes de investigación para gestionar, investigar y evaluar a los polinizadores y los servicios de polinización.

 


 

lunes, 16 de mayo de 2022

17 DE MAYO DÍA MUNDIAL DEL RECICLAJE

 


 El 17 de mayo se celebra el Día Mundial del Reciclaje para concienciar a la población sobre la importancia de tratar los residuos como corresponden para proteger el medio ambiente. Se trata de reducir el volumen de los residuos generados y minimizar las huellas de carbono. 


Es por ello que con el fin de concientizar a la población, se utiliza la regla de las tres R: Reducir cuando hagamos compras, intentar adquirir productos a granel, que tengan el mínimo envasado posible, o usar bolsas de tela; Reutilizar y dar una nueva vida a las cosas que ya no nos sirven, antes de tirarlas a la basura valorar en que pueden servir; y Reciclar pues la mayoría de los materiales que utilizamos pueden ser empleados en otras funciones.


Oficialmente fue la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), quien estableció el Día Mundial del Reciclaje en el 2005 con el fin de promover una mayor responsabilidad, no solo vista desde la perspectiva del ciudadano consumidor, sino de aquel que extrae la materia prima y del que la transforma en un bien de consumo.


 

martes, 26 de abril de 2022

26 DE ABRIL DE 1986: 36 AÑOS DEL DESASTRE NUCLEAR EN CHERNOBYL, UCRANIA


 

El 25 y el 26 de abril de 1986 se produjo el peor accidente nuclear de la historia en el actual norte de Ucrania, cuando un reactor de una central nuclear en Chernóbil explotó e incendió la central. El incidente, rodeado de secretos, fue un momento decisivo tanto en la Guerra Fría como en la historia de la energía nuclear. Hoy, casi treinta y seis años después, los científicos estiman que la zona que rodea la antigua central no será habitable hasta dentro de 20.000 años.

El desastre tuvo lugar cerca de la ciudad de Chernóbil en la antigua URSS, que invirtió mucho en la energía nuclear después de la Segunda Guerra Mundial. A partir de 1977, los científicos soviéticos instalaron cuatro reactores nucleares RBMK en la central nuclear, que se encuentra al sur de la actual frontera entre Ucrania y Bielorrusia.

El 25 de abril de 1986, se programó el mantenimiento rutinario del cuarto reactor de la central nuclear Vladímir Ilich Lenin y los trabajadores planearon utilizar el tiempo inactivo para probar si el reactor podía enfriarse si la central se quedaba sin suministro eléctrico.

Sin embargo, durante la prueba los trabajadores incumplieron los protocolos de seguridad y aumentó súbitamente la potencia centro de la central. A pesar de los intentos de apagar el reactor, otro aumento de potencia provocó una reacción en cadena de explosiones en su interior. Finalmente, el núcleo de reactor quedó expuesto y expulsó material radiactivo a la atmósfera.

Los bomberos intentaron apagar una serie de incendios en la central y, en última instancia, los helicópteros tiraron arena y otros materiales en un intento de sofocar las llamas y contener la contaminación. A pesar de la muerte de dos personas en las explosiones, la hospitalización de los trabajadores y los bomberos, y el peligro de la lluvia radiactiva y el fuego, no se evacuó a nadie en las zonas circundantes —ni siquiera la cercana ciudad de Prípiat, construida en los 70 para albergar a los trabajadores de la central— hasta 36 horas después del comienzo del desastre.

Reactor 4
Unos meses después de que el reactor 4 de la central nuclear de Chernóbil estallara en llamas tóxicas en 1986, fue encerrado en un «sarcófago» de hormigón y acero para contener el material radiactivo de su interior. Dicha estructura antigua, que vemos en esta imagen, fue recubierta con un recinto de contención más nuevo en 2016.
Fotografía de Gerd Ludwig, Nat Geo Image Collection
Un niño
Un niño que durante el desastre de Chernóbil solo tenía un año es sometido a una prueba de ultrasonidos para comprobar si sufre algún efecto a largo plazo por la posible exposición a la radiación.
Fotografía de Gerd Ludwig, Nat Geo Image Collection

Aunque más tarde hubo evacuaciones en masa tras la catástrofe radiactiva, las personas nunca abandonaron Chernóbil totalmente, según un reciente artículo de National Geographic sobre la vida 35 años después del desastre. "Mientras decenas de miles de personas eran evacuadas de casas a las que nunca volverían, decenas de miles acudieron a la zona", explica la periodista  Jennifer Kingsley en el artículo. "La mayoría tenían órdenes de trabajar en la descontaminación, otros vinieron por la ciencia, mientras que otros desafiaron las órdenes y volvieron a sus aldeas en cuanto tuvieron la oportunidad".

La divulgación del accidente nuclear se consideró un riesgo político significativo, pero para entonces, ya era demasiado tarde. El colapso ya había propagado la radiación hasta Suecia, donde las autoridades de otra central nuclear empezaron a preguntarse qué estaba ocurriendo en la URSS. Tras negar el accidente en un primer momento, los soviéticos acabaron anunciándolo el 28 de abril.

Desastre histórico

El mundo enseguida se dio cuenta de que estaba presenciando un acontecimiento histórico. Hasta el 30 por ciento de las 190 toneladas métricas de uranio de Chernóbil estaban en la atmósfera, y la Unión Soviética evacuó finalmente a 335.000 personas y estableció una «zona de exclusión» de 30 kilómetros de ancho alrededor del reactor.

Prípiat
La ciudad de Prípiat se construyó para albergar a los trabajadores de la central nuclear en los años 70. Desde el accidente, ha sido una ciudad fantasma abandonada y actualmente se utiliza como laboratorio para estudiar los patrones de lluvia radiactiva.
Fotografía de Gerd Ludwig, Nat Geo Image Collection

En un principio, fallecieron 28 personas por el accidente y más de 100 resultaron heridas. El Comité Científico de las Naciones Unidas para el Estudio de los Efectos de las Radiaciones Atómicas ha informado de que más de 6.000 niños y adolescentes desarrollaron cáncer de tiroides tras haberse expuesto a la radiación del incidente, aunque algunos expertos han rebatido dicha afirmación.

Los investigadores internacionales han pronosticado que, en última instancia, unas 4.000 personas expuestas a altos niveles de radiación podrían sucumbir a cánceres vinculados a la radiación, y que unas 5.000 personas expuestas a niveles inferiores de radiación podrían correr la misma suerte.

Un reciente estudio, publicado en marzo de 2021,determinó que los hijos de los supervivientes de Chernóbil no presentan un exceso de mutaciones genéticas. El análisis, considerado el más avanzado de su tipo, actualiza los resultados anteriores y proporciona nuevos detalles sobre cómo la lluvia radioactiva ha causado determinados cánceres.

Otro análisis también estudió su impacto en los animales, para saber si los lobos de Chernóbil podrían estar extendiendo las mutaciones provocadas por la radiación a otras poblaciones de lobos europeos.

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Qué ocurrió en el accidente nuclear de Chernóbil

Con todo, las consecuencias totales del accidente, como los impactos en la salud mental y las generaciones posteriores, siguen siendo un tema de debate y estudio.

Los restos del reactor están dentro de una enorme estructura de contención de acero desarrollada a finales de 2016. Los esfuerzos de contención y supervisión continúan y se prevé que las labores de limpieza continúen hasta 2065, como mínimo. 

Los impactos a largo plazo

El impacto del desastre en el bosque y la fauna circundantes también sigue siendo un tema investigado activamente. En el periodo inmediatamente posterior al accidente, una zona de unos diez kilómetros cuadrados pasó a denominarse el «Bosque Rojo», porque muchos árboles adoptaron un color marrón rojizo y murieron tras haber absorbido altos niveles de radiación.

Los mutantes de Chernóbil y sus lecciones
Pese a que es un lugar peligroso, Chernóbil nos ofrece una oportunidad única para explorar las consecuencias de que el proceso evolutivo se vea marcado por una pequeña mutación. Imágenes del programa ‘Nuestro planeta (One Strange Rock)’

En la actualidad, en la zona de exclusión reina un silencio inquietante, pero lleno de vida. Aunque muchos árboles han vuelto a crecer, en los últimos años los científicos han hallado pruebas de niveles elevados de cataratas y albinismo y tasas inferiores de bacterias beneficiosas entre algunas especies de animales de la zona. Con todo, debido a la exclusión de la actividad humana alrededor de la central nuclear contenida, las poblaciones de algunas especies, como linces y alces, han aumentado. En 2015, los científicos estimaban que había siete veces más lobos en la zona de exclusión que en reservas cercanas comparables, gracias a la ausencia de los humanos.

El desastre de Chernóbil tuvo otra consecuencia: la factura económica y política aceleró el fin de la URSS e impulsó un movimiento antinuclear internacional. Se estima que el desastre ha costado más de 210.000 millones de euros en daños. La actual Bielorrusia perdió casi una quinta parte de su terreno agrícola, ya que el accidente contaminó el 23 por ciento de su territorio. En el punto álgido de la respuesta ante el desastre, en 1991, Bielorrusia gastó el 22 por ciento de su presupuesto total para hacer frente a Chernóbil.

Hoy en día, Chernóbil atrae a turistas que están intrigados por su historia y su peligro. Pero aunque Chernóbil simboliza la posible devastación de la energía nuclear, Rusia nunca dejó atrás su legado ni su tecnología. En 2022, entre los 38 reactores nucleares que hay en Rusia, aún hay 13 de tipo RBMK operativos.

viernes, 22 de abril de 2022

22 DE ABRIL DÍA MUNDIAL DE LA MADRE TIERRA

 

Cuidar a nuestra Madre Tierra

La Madre Tierra claramente nos pide que actuemos. Los océanos se llenan de plásticos y se vuelven más ácidos. El calor extremo, los incendios forestales, las inundaciones y otros eventos climáticos han afectado a millones de personas. Aún a día de hoy nos enfrentamos al COVID -19, una pandemia sanitaria mundial con una fuerte relación con la salud de nuestro ecosistema. 

El cambio climático, los cambios provocados por el hombre en la naturaleza, así como los crímenes que perturban la biodiversidad, como la deforestación, el cambio de uso del suelo, la producción agrícola y ganadera intensiva o el creciente comercio ilegal de vida silvestre, pueden acelerar el ritmo de destrucción del planeta.

Este día de la Madre Tierra es el primero que se celebra dentro del Decenio de la ONU para la Restauración de Ecosistemas. Los ecosistemas sustentan todas las formas de vida de la Tierra. De la salud de nuestros ecosistemas depende directamente la salud de nuestro planeta y sus habitantes. Restaurar aquellos que están dañados ayudará a acabar con la pobreza, a combatir el cambio climático y prevenir una extinción masiva. Pero sólo lo conseguiremos si todo el mundo pone de su parte.

Recordemos hoy más que nunca en este Día Internacional de la Madre Tierra que necesitamos un cambio hacia una economía más sostenible que funcione tanto para las personas como para el planeta. Promovamos la armonía con la naturaleza y la tierra. ¡Únete al movimiento mundial para restaurar la madre Tierra!

¿Sabías que...?

  • Cada año, el mundo pierde 10 millones de hectáreas de bosques; una extensión similar a Islandia.
  • Los ecosistemas sanos nos ayudan a protegernos de las enfermedades porque la diversidad de especies hace más difícil la propagación de patógenos.
  • Alrededor de un millón de especies animales y plantas se encuentran en peligro de extinción.

 LOS CINCO PRINCIPALES. ¡HÁGAMOS LAS PACES!

  • Los cambios ambientales están socavando los logros en materia de desarrollo que tanto ha costado conseguir, ya que acarrean costes económicos y millones de muertes prematuras al año. Asimismo, impiden que se avance en aras de la erradicación de la pobreza y el hambre, la reducción de las desigualdades y la promoción de un crecimiento económico sostenible, el trabajo decente para todos, y unas sociedades pacíficas e inclusivas.
  •  
    El bienestar de los jóvenes de hoy y de las generaciones futuras depende de una ruptura urgente y clara con las tendencias actuales de deterioro del medio ambiente. Los diez próximos años son cruciales.
    La sociedad debe reducir las emisiones de dióxido de carbono en un 45% de aquí a 2030 en comparación con los niveles de 2010 y alcanzar las cero emisiones netas en 2050, a fin de limitar el calentamiento a 1,5 °C en consonancia con el Acuerdo de París y, al mismo tiempo, conservar y restaurar la biodiversidad y minimizar la contaminación y la generación de desechos.
  •  
    A fin de lograr la sostenibilidad, las emergencias ambientales de la Tierra y el bienestar humano deben abordarse de forma conjunta. Es menester armonizar la elaboración de los objetivos, metas, compromisos y mecanismos de los principales convenios ambientales y su aplicación para que sean más sinérgicos y eficaces.
  •  
    Los sistemas económicos, financieros y productivos pueden y deben transformarse para dirigir
    e impulsar el cambio hacia la sostenibilidad. La sociedad debe incluir el capital natural en la toma de decisiones, eliminar los subsidios perjudiciales para el medio ambiente e invertir en la transición hacia un futuro sostenible.
  •  
    Todo el mundo tiene un papel que desempeñar para conseguir que los conocimientos, la inventiva, la tecnología y la cooperación de los seres humanos pasen de estar al servicio de la transformación de la naturaleza a servir a la transformación de la relación de la humanidad con la naturaleza. La gobernanza policéntrica es clave para que la gente pueda expresarse y actuar de un modo responsable desde el punto de vista ambiental, sin dificultades ni sacrificios personales indebidos.

 


miércoles, 13 de abril de 2022

7 DE ABRIL DÍA MUNDIAL DE LA SALUD "NUESTRO PLANETA, NUESTRA SALUD"

 


¿Qué puede hacer para proteger nuestro planeta y nuestra salud?

Gobiernos:

  • Priorizar el bienestar humano a largo plazo y la estabilidad ecológica en todas las decisiones.
  • Priorizar el bienestar en todos los objetivos empresariales, institucionales, sociales y ecológicos.
  • Mantener los combustibles fósiles bajo tierra. Detener las nuevas prospecciones y proyectos relacionados con combustibles fósiles y aplicar políticas de producción y uso de energías limpias.
  • Detener las subvenciones a los combustibles fósiles. Reinvertir dichas subvenciones en la salud pública.
  • Gravar a los contaminadores. Incentivar la reducción del carbono.
  • Aplicar las Directrices de la OMS sobre la calidad del aire.
  • Electrificar los establecimientos de atención de salud con energías renovables. 
  • Reducir los niveles de contaminación del aire para disminuir la carga de morbilidad derivada de los accidentes cerebrovasculares, las cardiopatías, el cáncer de pulmón y las enfermedades respiratorias tanto crónicas como agudas, incluida el asma.
  •  

    Empresas:

  • Apagar las luces después de la jornada de trabajo
  • Apoyar el teletrabajo cuando sea posible.
  • Eliminar los alimentos altamente procesados y envasados del lugar de trabajo.
    • Reducir las emisiones de gases de efecto invernadero de sus actividades.
    • Proteger, promover y apoyar la lactancia materna. La leche materna es un alimento saludable y sostenible para los bebés.
    • Garantizar el acceso de los trabajadores a agua potable.
     

Trabajadores y establecimientos de atención de la salud:

  • Apoyar los esfuerzos por reducir los residuos de la atención de salud.
  • Proporcionar alimentos locales y cultivados de forma sostenible y garantizar opciones alimentarias saludables reduciendo los refrescos y los alimentos altamente procesados y envasados en los establecimientos de salud.
  • Descarbonizar los establecimientos de salud.
  • Identificar oportunidades para ahorrar energía.
  • Garantizar agua limpia y segura en los establecimientos de salud.
  • Apoyar la compra de productos respetuosos con el medio ambiente que sean fácilmente reciclables o reutilizables.
  • Abogar por que la salud sea el centro de las políticas relativas al cambio climático.

Alcaldes:

  • Promover edificios energéticamente eficientes.
  • Fomentar el transporte público con bajas emisiones de carbono.
  • Promover la construcción de nuevos carriles para bicicletas y vías peatonales.
  • Proteger la biodiversidad, crear nuevos parques y jardines.
  • Adoptar fuentes de energía renovables para las actividades municipales.
  • Garantizar que los hogares con bajos ingresos y los establecimientos de salud tengan acceso a energía limpia y asequible.
  • Colaborar con la comunidad empresarial local para apoyar la sostenibilidad.
  • Regular la comercialización de alimentos y bebidas poco saludables en los espacios públicos.

Particulares:

  • Nuestro planeta, nuestra salud: comparta su historia.
  • Alce su voz, exija acciones climáticas para proteger su salud. 
  • Pase a la acción e inspire a otros: únase a nuestro plan de cinco puntos.
  • Vaya al trabajo a pie o en bicicleta al menos un día a la semana. Elija el transporte público.
  • Cámbiese a un proveedor de energía renovable; no caliente sus habitaciones a más de 21,5 °C, apague la luz cuando no esté en la habitación.
  • Compre alimentos frescos a productores locales y evite los alimentos y bebidas altamente procesados.
  • El tabaco es un producto letal y contaminante. Deje de consumir tabaco.
  • Compre menos plástico, utilice bolsas de la compra reciclables.

 




domingo, 20 de marzo de 2022

23 DE MARZO DÍA METEREOLÓGICO MUNDIAL "ALERTA TEMPRANA Y ACCIÓN TEMPRANA

 



Los fenómenos extremos relacionados con el tiempo, el clima y el agua son cada vez más frecuentes e intensos en muchas partes del mundo como consecuencia del cambio climático. Estamos más expuestos que nunca a múltiples peligros conexos, que a su vez evolucionan como consecuencia del crecimiento demográfico, la urbanización y la degradación del medio ambiente.

Las predicciones sobre cómo SERÁ el tiempo ya no bastan. Las predicciones basadas en los impactos que informan al público de lo que el tiempo HARÁ son fundamentales para salvar vidas y medios de subsistencia. A pesar de ello, una de cada tres personas todavía no está debidamente cubierta por los sistemas de alerta temprana.

Es fundamental una mayor coordinación entre los servicios meteorológicos e hidrológicos nacionales, las autoridades de gestión de desastres y los organismos de desarrollo para mejorar la prevención, la preparación y la respuesta.

La COVID-19 ha agravado los retos a los que se enfrenta la sociedad y ha debilitado los mecanismos para hacerles frente. La pandemia también ha puesto de manifiesto que, en nuestro mundo interconectado, debemos adoptar un enfoque verdaderamente multirriesgos y transfronterizo para avanzar en el cumplimiento de los objetivos mundiales de acción climática, reducción del riesgo de desastres y desarrollo sostenible.

Estar preparados y ser capaces de actuar en el momento oportuno y en el lugar adecuado puede salvar muchas vidas y proteger los medios de subsistencia de las comunidades de todo el mundo, ahora y en el futuro.

Por consiguiente, el Día Meteorológico Mundial, celebrado el 23 de marzo de 2022, tiene como tema la "Alerta temprana y acción temprana" y destaca la importancia fundamental de la información hidrometeorológica y climática para reducir el riesgo de desastres.

OBJETIVOS DE DESARROLLO SOSTENIBLE

De hecho, 2030, es decir, de aquí a solo ocho años, es la fecha clave en la agenda mundial para hacer del mundo un lugar mejor. Es el año fijado para el cumplimiento de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible, el Marco de Sendái para la Reducción del Riesgo de Desastres y el Acuerdo de París sobre el cambio climático. Todos están vinculados entre sí.

Pero no vamos por buen camino.

En el Marco de Sendái para la Reducción del Riesgo de Desastres 2015-2030 se describen cuatro prioridades de acción para prevenir nuevos riesgos de desastres y reducir los existentes: i) comprender el riesgo de desastres; ii) fortalecer la gobernanza del riesgo de desastres para gestionar dicho riesgo; iii) invertir en la reducción del riesgo de desastres para la resiliencia, y iv) aumentar la preparación para casos de desastre a fin de dar una respuesta eficaz y para “reconstruir mejor” en los ámbitos de la recuperación, la rehabilitación y la reconstrucción.

También incluye siete metas mundiales, conocidas como las Siete Metas de Sendái. En 2022, UNDRR pone el foco en la meta G: "incrementar considerablemente la disponibilidad de los sistemas de alerta temprana sobre amenazas múltiples y de la información y las evaluaciones sobre el riesgo de desastres transmitidas a las personas, y el acceso a ellos, para 2030".

Los avances en el cumplimiento del Marco de Sendái se evaluarán en la reunión de la Plataforma Global para la Reducción del Riesgo de Desastres, que tendrá lugar en Bali (Indonesia) del 22 al 28 de mayo.

Se celebrará una Conferencia sobre sistemas de alerta temprana multirriesgos de forma consecutiva para aumentar la comprensión y la aplicación de sistemas eficaces de alerta temprana de peligros múltiples "de extremo a extremo" y "centrados en las personas".

Con arreglo a la visión de la OMM, "de aquí a 2030, vemos un mundo donde todas las naciones, y en especial las más vulnerables, serán más resilientes a las consecuencias socioeconómicas de los fenómenos extremos relacionados con el tiempo, el clima o el agua y con otros fenómenos medioambientales".

El tema del Día Meteorológico Mundial da impulso a esta visión, ya que la OMM y sus 193 Miembros trabajan juntos para conseguir un planeta más seguro, más resiliente y más sostenible.

 AUMENTO DE RIESGOS

En los últimos 50 años se han registrado más de 11 000 desastres relacionados con el tiempo, el clima y el agua, que han provocado algo más de 2 millones de muertes y pérdidas económicas por valor de 3,64 billones de dólares de los Estados Unidos. Esto supone una media mundial diaria de 115 muertes y 202 millones de dólares en concepto de pérdidas económicas.

Según el Atlas de la OMM sobre mortalidad y pérdidas económicas debidas a fenómenos meteorológicos, climáticos e hidrológicos extremos (1970–2019), el número de desastres se quintuplicó entre 1970 y 2019. Las pérdidas económicas han aumentado aún más, multiplicándose por siete.

No obstante, gracias al perfeccionamiento de los sistemas de alerta temprana y las estrategias de reducción del riesgo de desastres, el número de muertes es casi tres veces menor desde 1970.

Las sequías se han cobrado el mayor número de vidas en los últimos 50 años, especialmente en África. Se calcula que en 1983 hubo 450 000 muertes relacionadas con la sequía en Etiopía y el Sudán. Las tormentas ocupan el segundo lugar en cuanto a mayor número de víctimas, especialmente en Asia (un ciclón tropical mató a 300 000 personas en Bangladesh en 1970 y a otras 140 000 en 1991).

Por desgracia, los pobres son los más afectados. Aproximadamente nueve de cada diez muertes se producen en los países en desarrollo.

Los ciclones tropicales son los que más daños económicos han causado en los últimos 50 años, seguidos de las crecidas. El huracán Katrina, que azotó los Estados Unidos en 2005, fue el desastre más costoso, con unas pérdidas que ascendieron a la asombrosa cifra de 163 610 millones de dólares. Los siguientes tres desastres más costosos se produjeron en su totalidad en 2017 (huracanes Harvey, María e Irma).

Con demasiada frecuencia, nos enfrentamos a múltiples peligros simultáneos cuyos impactos en cascada afectan a la infraestructura, la agricultura, el transporte, la energía y los sistemas sanitarios.

Un ejemplo de ello fue la erupción volcánica submarina y el tsunami resultante en la nación insular del Pacífico de Tonga en enero de 2022. Además de la devastación física, los habitantes de Tonga tuvieron que hacer frente a las amenazas para la salud derivadas de las cenizas y los gases volcánicos. La capacidad de afrontamiento se ha visto diezmada en el momento más crítico de la temporada anual de ciclones tropicales. Las ondas de presión y de marea resultantes de la explosión recorrieron el mundo; entre sus numerosas repercusiones se incluye un derrame de petróleo frente a la costa peruana.

El ciclón tropical Batsirai, que azotó Madagascar en febrero de 2022, puso de manifiesto los peligros en cascada de los vientos violentos y las lluvias torrenciales, que causaron víctimas y destrucción y provocaron inundaciones costeras y en el interior, así como deslizamientos de tierra y lodo.

Las olas de calor suelen estar asociadas a la sequía, la mala calidad del aire y los incendios forestales, que a su vez pueden agravar el riesgo de crecidas repentinas durante lluvias posteriores.

Como resultado de ello, los impactos de los fenómenos meteorológicos extremos y del cambio climático han pasado a contribuir de manera importante a las crisis alimentarias, los desplazamientos y la migración y la inseguridad socioeconómica. La COVID-19 ha aumentado la complejidad de la gestión de desastres y ha aumentado enormemente la carga sobre los centros sanitarios, además de incrementar la mortalidad relacionada con el calor en muchos países.

En 2020, se calcula que 30 millones de personas se vieron desplazadas por desastres relacionados con el tiempo, según la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres. La pandemia, combinada con fenómenos meteorológicos extremos como la sequía, está teniendo efectos devastadores en el hambre y la pobreza en el mundo. En 2020, 2 300 millones de personas carecieron de un acceso adecuado a los alimentos durante todo el año.

El aumento de los costes socioeconómicos pone en peligro el desarrollo sostenible. Se prevé que esta tendencia continúe, ya que las personas, los bienes y las infraestructuras están expuestos al riesgo en nuestro mundo interconectado y urbanizado. Se calcula que en 2030 el 50 % de la población mundial vivirá en zonas litorales expuestas a inundaciones, tormentas y tsunamis.

Por ello, la comunidad de la OMM se esfuerza por aumentar la capacidad para determinar y reducir los riesgos asociados a dichos fenómenos extremos. Una nueva iniciativa, denominada "Catalogación de Fenómenos Peligrosos Relacionados con el Tiempo, el Clima, el Agua y el Tiempo Espacial", reforzará la base estadística para el desarrollo, la planificación y la prevención nacionales y proporcionará un fundamento sólido para comprender la exposición a los peligros y sus impactos.


Cambio climático y fenómenos meteorológicos extremos

El cambio climático es una amenaza grave y creciente para nuestro bienestar y para la salud del planeta. Según el sexto informe de evaluación del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), está alterando la naturaleza de forma peligrosa y generalizada, además de afectar a la vida de miles de millones de personas en todo el mundo, a pesar de las medidas adoptadas para reducir los riesgos.

Según se indica en el informe sobre las bases físicas de cambio climático elaborado por el Grupo de Trabajo I del IPCC, la cantidad de fenómenos extremos alcanza valores nunca antes observados y aumentará a medida que se incremente el calentamiento global. Cada décima de grado importa.

En el informe también se señala que el cambio climático causado por actividades humanas ya influye en muchos fenómenos meteorológicos y climáticos extremos en todas las regiones del mundo. Desde que en 2014 se publicara el quinto informe de evaluación del IPCC, cada vez es más evidente que los fenómenos extremos (como las olas de calor, las precipitaciones fuertes, las sequías y los ciclones tropicales) están cambiando, y que esa evolución se debe a la influencia humana.

Con un calentamiento global de 1,5 °C (2,7 °F), el mundo deberá encarar múltiples peligros climáticos inevitables en las próximas dos décadas. El hecho de superar ese umbral de calentamiento, aunque sea de forma transitoria, entrañará graves consecuencias adicionales, algunas de las cuales serán irreversibles. Los riesgos para la sociedad aumentarán, en particular para las infraestructuras y los asentamientos en zonas costeras de baja altitud, según se explica en el informe del Grupo de Trabajo II del IPCC centrado en los impactos, la adaptación y la vulnerabilidad.

Cuando múltiples fenómenos meteorológicos extremos se producen de forma simultánea, ocasionan consecuencias en cascada que son cada vez más difíciles de gestionar. A raíz de esos fenómenos, millones de personas están expuestas a una grave inseguridad alimentaria e hídrica, en especial en África, Asia, América Central y del Sur, las islas pequeñas y el Ártico, afirma el IPCC.

Desde la década de 1950, los episodios de calor extremo son más frecuentes e intensos, y ninguna región escapa a ellos.

Las temperaturas superiores a 40 °C, e incluso a 50 °C, se dan con mayor frecuencia en muchas partes del mundo, lo que supone una gran amenaza para la salud y el bienestar de las personas.

Así, dos olas de calor extremo en 2003 (Europa Occidental) y 2010 (Federación de Rusia) fueron las causantes del 80 % de las muertes relacionadas con el tiempo en Europa entre 1970 y 2019. Las lecciones aprendidas de la ola de calor de 2003 fueron decisivas para la introducción de sistemas de alerta temprana que avisan de los riesgos del calor para la salud, así como también para la instauración de planes de acción conexos, medidas que actualmente promueve la Red Mundial de Información sobre el Calor y sus Riesgos para la Salud (GHHIN).

La cantidad de personas expuestas con frecuencia a olas de calor extremas se reduciría en unos 420 millones si el calentamiento global se limitara a 1,5 °C y no a 2 °C, según el IPCC.

El cambio climático también se manifiesta en el ciclo del agua: una atmósfera más cálida contiene más humedad. Por ello, la frecuencia y la intensidad de las lluvias fuertes han aumentado desde la década de 1950 y todo apunta a que esa tendencia se mantendrá. Según el IPCC, se prevé que las precipitaciones diarias extremas se intensifiquen en un 7 % por cada grado centígrado de calentamiento global.

En los últimos años se han podido observar numerosos episodios en los que el equivalente a la precipitación de un mes, o incluso de muchos meses, ha caído en cuestión de horas o días, provocando inundaciones devastadoras y mortíferas, como por ejemplo en África, Asia, Europa y América del Norte y del Sur.

Al mismo tiempo, se prevé que la intensificación del calentamiento global aumente la superficie terrestre afectada por sequías más frecuentes y severas, que constituyen un conocido desastre de evolución lenta.

También se cree que, con el creciente calentamiento global, la proporción de ciclones tropicales intensos (categorías 4 y 5) aumentará a escala mundial y agravará la vulnerabilidad de las poblaciones costeras, que se encuentran en plena expansión. Algunos elementos indican que el cambio climático altera las trayectorias de esos fenómenos, en particular en la zona occidental del Pacífico Norte.

Estamos asistiendo a desastres de mayor complejidad. Según el IPCC, la probabilidad de que se produzcan inundaciones combinadas (mareas de tempestad, precipitaciones extremas o flujo fluvial) se ha incrementado en algunos lugares y seguirá incrementándose debido a la subida del nivel del mar y a la mayor intensidad de las precipitaciones.

Es probable que se produzcan más a menudo olas de calor y sequías simultáneas, con el consiguiente riesgo de incendios forestales.