miércoles, 22 de abril de 2026

26 ABRIL: DESASTRE PLANTA NUCLEAR DE CHERNOBYL

 


La catástrofe de Chernóbil, que cumplirá 40 años este domingo, provocó que que la energía nuclear tuviera mala fama por años, por lo que muchos países le dieron la espalda a esta forma de generar electricidad.

En las décadas que siguieron al accidente, países como Alemania cerraron plantas nucleares ante la presión de grupos de defensa del medio ambiente. Sin embargo, actualmente decenas de gobiernos consideran construir este tipo de infraestructura para satisfacer sus necesidades energéticas.

¿Qué sucedió en Chernóbil?

El 26 de abril de 1986, a las 01:23 horas, el reactor número 4 de la central de Chernóbil, situado a un centenar de kilómetros de Kiev, explotó durante una prueba de seguridad.

Durante 10 días, el combustible nuclear ardió y liberó a la atmósfera elementos radioactivos que contaminaron, según algunas estimaciones, hasta tres cuartas partes de Europa, especialmente las entonces repúblicas soviéticas de Ucrania, Bielorrusia y Rusia.

Las autoridades soviéticas intentaron esconder este accidente. El líder soviético Mijaíl Gorbachov no habló públicamente hasta el 14 de mayo.

Unas 116,000 personas fueron evacuadas en 1986 de los alrededores de la central, que siguen actualmente prácticamente inhabitados. En los años posteriores, 230,000 siguieron sus pasos.

Durante cuatro años, unas 600,000 personas se desplegaron en el lugar de la catástrofe con escasa o ninguna protección para sofocar el incendio, aislar el reactor con una cubierta de hormigón y limpiar los alrededores.

El balance de víctimas de la catástrofe sigue siendo objeto de debate. El comité científico de la ONU (UNSCEAR) solo reconoce oficialmente una treintena de muertos entre los operarios y bomberos que fallecieron por la radiación después de la explosión.

En 2006, Greenpeace estimó que 100,000 personas murieron por los efectos radiactivos de la catástrofe nuclear.

La central de Chernóbil mantuvo su producción de electricidad hasta diciembre de 2000, cuando la presión de los occidentales logró apagar su último reactor operativo.

Tras años de dilación, a finales de 2016 se instaló un gigantesco arco de acero estanco sobre el reactor dañado, una estructura que cubrió el agrietado e inestable "sarcófago" de hormigón y que debe garantizar la seguridad durante los próximos 100 años.

Un nuevo auge nuclear

Chernóbil primero, y el accidente de la central nuclear de Fukushima, en Japón, 25 años más tarde, hicieron que el sector nuclear cayera en desgracia por años.

Pero este tipo de generación vive un renovado interés en el mundo, impulsado por los retos de soberanía energética, de descarbonización de la energía y auge de la inteligencia artificial, que requiere grandes cantidades de electricidad.

La energía nuclear representa actualmente 10% de la electricidad producida en el mundo, con 417 reactores en unos 30 países. Aunque en algunos de estos lugares, sobre todo en Europa del Este, supera un 40% de la producción de electricidad.

Otros 40 países "han manifestado un interés firme" en esa fuente energética, afirmó en marzo el argentino Rafael Grossi, director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), citando a Argentina y Sudáfrica, países que ya cuentan con reactores.

De acuerdo con un reporte del OIEA publicado en agosto de 2025, tres países avanzan en la construcción de sus plantas de energía nuclear: Bangladesh (2 unidades), Egipto (4 unidades) y Turquía (4 unidades), con actividades de puesta en marcha que ya han comenzado en el primero y el último país.

El mismo reporte indica que cinco países —Irak, Jamaica, Myanmar, Ruanda y Singapur— iniciaron en 2024 sus consideraciones sobre la energía nuclear.

Otros países, como Bélgica, Corea del Sur y Suecia, reconsideraron sus intenciones de eliminar gradualmente la energía nuclear, mientras que otros, como Malasia y Vietnam, decidieron reiniciar sus programas.


 



22 DE ABRIL: DÍA MUNDIAL DE LA TIERRA

 


Cuidar a nuestra Madre Tierra

La Madre Tierra claramente nos pide que actuemos. Los océanos se llenan de plásticos y se vuelven más ácidos. El calor extremo, los incendios forestales, las inundaciones y otros eventos climáticos han afectado a millones de personas.

El cambio climático, los cambios provocados por el hombre en la naturaleza, así como los crímenes que perturban la biodiversidad, como la deforestación, el cambio de uso del suelo, la producción agrícola y ganadera intensiva o el creciente comercio ilegal de vida silvestre, pueden acelerar el ritmo de destrucción del planeta.

Es por ello que necesitamos recuperar los ecosistemas de nuestro planeta. Los ecosistemas sustentan todas las formas de vida de la Tierra. De la salud de nuestros ecosistemas depende directamente la salud de nuestro planeta y sus habitantes. Restaurar aquellos que están dañados ayudará a acabar con la pobreza, a combatir el cambio climático y prevenir una extinción masiva. Pero solo lo conseguiremos si todo el mundo pone de su parte.

Recordemos hoy más que nunca en este Día Internacional de la Madre Tierra que necesitamos un cambio hacia una economía más sostenible que funcione tanto para las personas como para el planeta. Promovamos la armonía con la naturaleza y la tierra. ¡Únete al movimiento mundial para restaurar la madre Tierra!

¿Sabías que...?

  • Cada año, el mundo pierde 10 millones de hectáreas de bosques; una extensión similar a Islandia.
  • Los ecosistemas sanos nos ayudan a protegernos de las enfermedades porque la diversidad de especies hace más difícil la propagación de patógenos.
  • Alrededor de un millón de especies animales y plantas se encuentran en peligro de extinción.

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    Los fundadores de EARTHDAY.ORG crearon y organizaron el primer Día de la Tierra el 22 de abril de 1970. Desde entonces, Earth Day Network ha estado movilizando a más de 1 mil millones de personas anualmente en el Día de la Tierra, y cada dos días, para proteger el planeta.


     

 

7 DE ABRIL DÍA MUNDIAL DE LA SALUD

 


En el Día Mundial de la Salud 2026, que se celebrará el 7 de abril, se hace un llamado a las personas de todo el mundo para que apoyen la ciencia. Bajo el tema «Juntos por la salud. Apoyemos la ciencia», la celebración de este año da inicio a una campaña de un año de duración que celebra el poder de la colaboración científica para proteger la salud de las personas, los animales, las plantas y el planeta. La campaña destaca tanto los logros científicos como la cooperación multilateral necesaria para convertir la evidencia en acción, centrándose especialmente en el enfoque de «Una sola salud».

La campaña de 2026 se basa en dos importantes acontecimientos mundiales: la Cumbre Internacional «Una Sola salud» (7 de abril), organizada por el Gobierno de Francia en el marco de la Presidencia francesa del G7, y el Foro Mundial inaugural de los Centros Colaboradores de la OMS (7-9 de abril), que reunirá a casi 800 instituciones científicas de más de 80 países. En conjunto, estos eventos conforman la mayor red científica jamás reunida en torno a un organismo de las Naciones Unidas, lo que pone de relieve cómo las alianzas impulsadas por la ciencia pueden construir un futuro más saludable y seguro para todos.

En la campaña se invita a las personas de todo el mundo a participar celebrando los logros científicos, comprometiéndose con la evidencia, compartiendo historias personales sobre cómo la ciencia mejora la vida y uniéndose a la conversación mundial a través de #StandWithScience.

Objetivos de la campaña

En la campaña hace un llamado a los gobiernos, los científicos, los trabajadores de la salud, los asociados y el público para que:

  • apoyen la ciencia comprometiéndose con la evidencia, los hechos y las orientaciones basadas en la ciencia para proteger la salud; 
  • reconstruyan la confianza en la ciencia y la salud pública; y 
  • apoyen las soluciones basadas en la ciencia para un futuro más saludable.