PROYECTO "GUARDIANES DEL TEMPLO DEL JAGUAR: Por un Planeta Mejor::HOY
Éste blog pretende ser el dispositivo pedagógico a través del cual se impulsará el reconocimiento del Medio ambiente como parte integral de la dignidad humana en las actuales generaciones, fundamentado en la frase de Yann Arthus-Bertrand: " Nadie es ambientalista de nacimiento. Es solo tu camino, tu vida, tus viajes lo que te despierta."
El planeta no discute. No alega. No negocia. Envía señales: mares en
ascenso, furiosos incendios, oleadas de calor, glaciares en deshielo.
Dijimos que 1,5 °C era el límite. Ese límite, lo estamos cruzando.
Por décadas, el mundo ha escuchado la historia del clima:
advertencias, metas, plazos lejanos. Con demasiada frecuencia, la
respuesta ha sido opacada por el ruido: demora, distracción,
denegación.
Pues ahora, presta atención. Bajo ese ruido surge otra señal. Paneles
solares que cubren los techos. Turbinas eólicas que delinean el
horizonte. Ciudades que están siendo rediseñadas para las personas.
Bosques siendo restaurados. Puntos de inflexión positivos arraigándose
en cada rincón del planeta.
El Día Mundial del Medio Ambiente 2026 se centra en el cambio
climático: en las urgentes señales que nos envía la Tierra y en las
señas que elegimos enviarle de regreso. La campaña mundial del PNUMA nos
llama a intervenir, a avanzar más lejos, a orientar un mundo que ya
está en movimiento. La pregunta dejó de ser si el cambio llegará; ahora
se trata de cómo lo guiamos y cuán rápido tomará lugar.
Acerca del país anfitrión: Azerbaiyán
El 5 de junio de 2026, la República de Azerbaiyán acogerá la conmemoración mundial del Día Mundial del Medio Ambiente en Bakú.
Desenmascaremos su atractivo – contrarrestemos la adicción al tabaco y la nicotina
Cada año, el 31 de mayo, la OMS y sus socios a nivel mundial celebran el
`Día Mundial Sin Tabaco`, destacando los riesgos para la salud
asociados con el consumo de tabaco y abogando por políticas eficaces
para reducir el consumo de tabaco. El consumo de tabaco es la principal
causa evitable de muerte a nivel mundial y es actualmente responsable de
la muerte de uno de cada 10 adultos en todo el mundo. El impacto nocivo
de la industria del tabaco sobre el medio ambiente es enorme y va en
aumento, lo que añade una presión innecesaria sobre los ya escasos
recursos y frágiles ecosistemas de nuestro planeta. El tabaco mata a más
de 8 millones de personas cada año y destruye nuestro medio ambiente,
dañando aún más la salud humana, a través del cultivo, la producción, la
distribución, el consumo y los desechos posteriores al consumo.
A pesar de nuestros avances tecnológicos, seguimos dependiendo de la
naturaleza para cosas esenciales como el agua, la comida, los
medicamentos, la ropa, la energía y mucho más. Por eso, es vital que
respetemos, protejamos y restauremos la biodiversidad.
En diciembre de 2022, el mundo dio un paso histórico al adoptar el Marco Mundial Kumming-Montreal, también conocido como El Plan de Biodiversidad. Este ambicioso acuerdo establece 23 metas para 2030 y 4 grandes objetivos mundiales para 2050 con un propósito claro: detener y revertir la pérdida de la naturaleza.
Entre los elementos clave del marco se encuentran: restaurar el 30% de
los ecosistemas, reducir a la mitad la introducción o asentamiento de
especies invasoras y mobilizar al menos 200.000 millones anuales en
estrategias que beneficien a la biodiversidad. Todo ello de aquí a 2030.
En el Día Internacional de la Biodiversidad, bajo el lema “Acción local para un impacto global”
(web en inglés), se pone en el centro una idea poderosa: los grandes
cambios comienzan a pequeña escala. El éxito de este plan para evitar la
pérdida de biodiversidad depende de la fuerza de las acciones locales,
del compromiso de comunidades, organizaciones y gobiernos trabajando
conjuntamente.
Pero también es un llamamiento urgente. El tiempo corre. Para 2026,
quedarán solo cuatro años para alcanzar las metas más cercanas del Plan
de Biodiversidad.
Si la biodiversidad sufre, la humanidad también
Se entiende por biodiversidad la amplia variedad de plantas,
animales y microorganismos existentes, pero también incluye las
diferencias genéticas dentro de cada especie -por ejemplo, entre las
variedades de cultivos y las razas de ganado-, así como la variedad de
ecosistemas (lagos, bosques, desiertos, campos agrarios,...) que
albergan múltiples interacciones entre sus miembros (humanos, plantas,
animales) y su entorno (agua, aire, suelo...)
Los recursos biológicos son los pilares que sustentan las civilizaciones. Los
peces proporcionan el 20% de las proteínas animales a unos 3 000
millones de personas. Más del 80% de la dieta humana está basada en
plantas y, aproximadamente, el 80% de las personas que viven en las
zonas rurales de países en desarrollo dependen de medicamentos
tradicionales obtenidos de la vegetación de su entorno.
Los bosques, amenazados por la deforestación, así como otros
ecosistemas, son de vital importancia para sustentar la vida en la
Tierra y juegan un papel importante en la lucha contra el cambio
climático.
La salud de nuestro planeta también juega un papel importante en la
aparición de enfermedades transmisibles entre animales y humanos. A
medida que continuamos invadiendo ecosistemas frágiles, nos ponemos en
contacto cada vez mayor con la fauna silvestre, lo que permite que los
patógenos de la vida silvestre se extiendan al ganado y a los humanos.
Si bien cada vez somos más conscientes de que la diversidad
biológica es un bien mundial de gran valor para las generaciones
presentes y futuras, el número de especies y ecosistemas disminuyen a un
ritmo acelerado debido a la actividad humana. Dada la importancia de la
educación y la conciencia públicas sobre esta amenaza, las Naciones
Unidas decidieron proclamar la celebración del Día Internacional de la Diversidad Biológica cada año.
Sabías que...?
La actividad humana ha alterado el medio ambiente terrestre en un 75% y el marino en un 66%.
Un millón de especies de animales y vegetales están en peligro de extinción.
El
plan de la ONU para la biodiversidad acordó medidas para restaurar el
30% de los ecosistemas degradados y conservar el 30% de las tierras, las
aguas y los mares para 2030. Actualmente, solo el 17% de las tierras y
alrededor del 8% de las áreas marinas están protegidas.
La UNESCO
declaró el 17 de Mayo como el Día Mundial del Reciclaje. Oportunidad
para recordar la estrategia de Reducir, Reutilizar y Reciclar, que busca
reorientar el comportamiento de todos los ciudadanos con vista a
mejorar el medio ambiente.
El reciclaje salva nuestros recursos naturales,
reduce la contaminación y genera empleos, es una excelente manera de
intentar revertir el cambio climático. Por eso este 17 de Mayo es
importante que continuemos con los esfuerzos para reciclar todos los
residuos útiles, como latas, botellas de plástico, frascos de vidrio,
papel, cartón y periódico. Disminuyendo, de este modo, el consumo de
petróleo, agua, emisiones de CO2 y consumo energético, y evitando a su
vez la generación de toneladas de basura.
El “Día Internacional del Reciclaje” es un día
pensado para que todos los seres humanos tomemos consciencia de la
importancia que tiene tratar los desechos como corresponden, para no
contribuir al cambio climático, y así proteger el medio ambiente.
¿Cómo aportar al reciclaje desde nuestros hogares?
Aunque muchas veces creemos que solo las grandes acciones pueden
cambiar el mundo, lo cierto es que cada hogar tiene el poder de
transformar el futuro del planeta. Aquí te compartimos formas sencillas y
efectivas de reciclar en familia:
Separar correctamente los residuos: En
Bogotá, el esquema de recolección distingue entre varios tipos de
residuos, y aprender a usar correctamente cada bolsa es fundamental. La
bolsa blanca se utiliza para residuos aprovechables como papel, cartón,
plástico, vidrio y metal, siempre que estén limpios y secos. La bolsa
verde es para residuos orgánicos como restos de comida, césped y poda.
La bolsa negra está destinada a residuos no aprovechables, como papel
higiénico, tapabocas y servilletas sucias. Por último, la bolsa roja
debe emplearse para residuos hospitalarios o contaminados, como
jeringas, guantes o gasas.
Reutilizar y reducir: Antes de
tirar algo, piensa si puedes darle un nuevo uso. Una camiseta vieja
puede convertirse en una bolsa de tela, y un frasco de vidrio en una
maceta o un porta lápices. Evita productos desechables y prefiere
opciones reutilizables como botellas de acero o recipientes duraderos.
Reciclar objetos especiales: Algunos
residuos como pilas, baterías, electrodomésticos, medicamentos vencidos
y aceite de cocina requieren un tratamiento especial. En Bogotá existen
más de 1.400 puntos para entregarlos de forma segura.
Consejo para madres, padres y cuidadores:
Dona y comparte: Los juguetes que
ya no se usan pueden tener una segunda vida si se donan. Enséñales a los
niños a seleccionar los que están en buen estado y ayúdales a
entregarlos a fundaciones o bibliotecas comunitarias.
Repara antes de desechar: Un
electrodoméstico dañado puede repararse en lugar de botarse. Involucra a
los niños en el proceso: puede ser una oportunidad para enseñarles
sobre consumo responsable y valorar lo que tienen.
El 4 de mayo de
cada año se celebra el Día Internacional del Combatiente de Incendios
Forestales para concienciar a la población de la importancia de evitar
estos desastres forestales que suponen la pérdida de biodiversidad y, en
algunos casos, la muerte de quienes luchan por extinguirlos.
El cambio climático que azota el planeta crea un caldo de cultivo para la proliferación de los incendios forestales.
Se producen como consecuencia del cambio de temperaturas, de la escasez
de agua y, evidentemente, de la acción del hombre. Este desastre
forestal tiene, a su vez, consecuencias devastadoras para las
comunidades –animales, vegetales o humanas– que viven en donde suceden.
De hecho, en muchos casos los incendios forestales suponen la pérdida de la biodiversidad.
En el caso de los seres humanos, cada año los incendios forestales se
cobran la vida de quienes luchan por apagarlos. Para recordar a estas
víctimas se conmemora cada 4 de mayo el Día Internacional del
Combatiente de Incendios Forestales.
Día Internacional del Combatiente de Incendios Forestales
Todo surgió en diciembre de 1998, a raíz
de un accidente ocurrido en el incendio Linton (Canadá). En él perdieron
la vida cinco combatientes pertenecientes a una brigada forestal.
Ese hecho se suma a otros incidentes
trágicos ocurridos durante la lucha contra los fuegos en todo el mundo.
Pero supuso el punto de partida para el inicio de un movimiento que,
paulatinamente, se ha ido extendiendo por diversos países. Los motivos
por los que se conmemora el Día Internacional del Combatiente Forestal
son los siguientes:
Expresar el apoyo de la Comunidad
Internacional y de la Sociedad en general a quienes combaten los fuegos
de bosques y campos en todo el mundo, reconociendo su nivel de
compromiso y dedicación.
Recordar a quienes han perdido la vida, o sufrido daños o secuelas en la lucha contra los incendios de bosques y campos.
Como una señal de respeto y
agradecimiento hacia quienes tratan de preservar la vida y la integridad
de los patrimonios y recursos naturales de los efectos de fuegos no
deseados.
Es importante entender que estos desastres naturales ocurren, en
muchas ocasiones, por el efecto de la acción del hombre sobre el medio.
Acciones como no apagar una fogata correctamente, tirar una colilla por
la ventanilla del coche o dejar objetos de vidrio sobre la vegetación
son algunas de las causas antrópicas de los incendios forestales. Estos
descuidos son altamente evitables, por lo que es importante poner un ojo
atento cuando estemos en un entorno natural.
La catástrofe de Chernóbil, que cumplirá 40 años este domingo, provocó que que la energía nuclear tuviera mala fama por años, por lo que muchos países le dieron la espalda a esta forma de generar electricidad.
En las décadas que siguieron al accidente, países como
Alemania cerraron plantas nucleares ante la presión de grupos de defensa
del medio ambiente. Sin embargo, actualmente decenas de gobiernos consideran construir este tipo de infraestructura para satisfacer sus necesidades energéticas.
¿Qué sucedió en Chernóbil?
El 26 de abril de 1986, a las 01:23 horas, el reactor número 4 de la central de Chernóbil, situado a un centenar de kilómetros de Kiev, explotó durante una prueba de seguridad.
Durante 10 días, el combustible nuclear ardió y liberó a la atmósfera elementos radioactivos que contaminaron, según algunas estimaciones, hasta tres cuartas partes de Europa, especialmente las entonces repúblicas soviéticas de Ucrania, Bielorrusia y Rusia.
Las autoridades soviéticas intentaron esconder este accidente. El líder soviético Mijaíl Gorbachov no habló públicamente hasta el 14 de mayo.
Unas 116,000 personas fueron evacuadas en 1986 de los alrededores de la central, que siguen actualmente prácticamente inhabitados. En los años posteriores, 230,000 siguieron sus pasos.
Durante cuatro años, unas 600,000 personas se desplegaron
en el lugar de la catástrofe con escasa o ninguna protección para
sofocar el incendio, aislar el reactor con una cubierta de hormigón y
limpiar los alrededores.
El balance de víctimas de la catástrofe sigue siendo objeto
de debate. El comité científico de la ONU (UNSCEAR) solo reconoce
oficialmente una treintena de muertos entre los operarios y bomberos que
fallecieron por la radiación después de la explosión.
En 2006, Greenpeace estimó que 100,000 personas murieron por los efectos radiactivos de la catástrofe nuclear.
La central de Chernóbil mantuvo su producción de
electricidad hasta diciembre de 2000, cuando la presión de los
occidentales logró apagar su último reactor operativo.
Tras años de dilación, a finales de 2016 se instaló un
gigantesco arco de acero estanco sobre el reactor dañado, una estructura
que cubrió el agrietado e inestable "sarcófago" de hormigón y que debe garantizar la seguridad durante los próximos 100 años.
Pero este tipo de generación vive un renovado interés en el mundo, impulsado por los retos de soberanía energética, de descarbonización de la energía y auge de la inteligencia artificial, que requiere grandes cantidades de electricidad.
La energía nuclear representa actualmente 10% de la electricidad producida
en el mundo, con 417 reactores en unos 30 países. Aunque en algunos de
estos lugares, sobre todo en Europa del Este, supera un 40% de la
producción de electricidad.
Otros 40 países "han manifestado un interés firme" en esa fuente energética, afirmó en marzo el argentino Rafael Grossi, director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), citando a Argentina y Sudáfrica, países que ya cuentan con reactores.
De acuerdo con un reporte del OIEA publicado en agosto de
2025, tres países avanzan en la construcción de sus plantas de energía
nuclear: Bangladesh (2 unidades), Egipto (4 unidades) y Turquía (4
unidades), con actividades de puesta en marcha que ya han comenzado en
el primero y el último país.
El mismo reporte indica que cinco países —Irak, Jamaica,
Myanmar, Ruanda y Singapur— iniciaron en 2024 sus consideraciones sobre
la energía nuclear.
Otros países, como Bélgica, Corea del Sur y Suecia,
reconsideraron sus intenciones de eliminar gradualmente la energía
nuclear, mientras que otros, como Malasia y Vietnam, decidieron
reiniciar sus programas.
La Madre Tierra claramente nos pide que actuemos. Los océanos se
llenan de plásticos y se vuelven más ácidos. El calor extremo, los
incendios forestales, las inundaciones y otros eventos climáticos han
afectado a millones de personas.
El cambio climático,
los cambios provocados por el hombre en la naturaleza, así como los
crímenes que perturban la biodiversidad, como la deforestación, el
cambio de uso del suelo, la producción agrícola y ganadera intensiva o
el creciente comercio ilegal de vida silvestre, pueden acelerar el ritmo
de destrucción del planeta.
Es por ello que necesitamos recuperar los ecosistemas de nuestro
planeta. Los ecosistemas sustentan todas las formas de vida de la
Tierra. De la salud de nuestros ecosistemas depende directamente la
salud de nuestro planeta y sus habitantes. Restaurar aquellos que están
dañados ayudará a acabar con la pobreza, a combatir el cambio climático y
prevenir una extinción masiva. Pero solo lo conseguiremos si todo el
mundo pone de su parte.
Recordemos hoy más que nunca en este Día Internacional de la Madre
Tierra que necesitamos un cambio hacia una economía más sostenible que
funcione tanto para las personas como para el planeta. Promovamos la
armonía con la naturaleza y la tierra. ¡Únete al movimiento mundial para
restaurar la madre Tierra!
¿Sabías que...?
Cada año, el mundo pierde 10 millones de hectáreas de bosques; una extensión similar a Islandia.
Los
ecosistemas sanos nos ayudan a protegernos de las enfermedades porque
la diversidad de especies hace más difícil la propagación de patógenos.
Alrededor de un millón de especies animales y plantas se encuentran en peligro de extinción.
Los
fundadores de EARTHDAY.ORG crearon y organizaron el primer Día de la
Tierra el 22 de abril de 1970. Desde entonces, Earth Day Network ha
estado movilizando a más de 1 mil millones de personas anualmente en el
Día de la Tierra, y cada dos días, para proteger el planeta.