Éste blog pretende ser el dispositivo pedagógico a través del cual se impulsará el reconocimiento del Medio ambiente como parte integral de la dignidad humana en las actuales generaciones, fundamentado en la frase de Yann Arthus-Bertrand: " Nadie es ambientalista de nacimiento. Es solo tu camino, tu vida, tus viajes lo que te despierta."
A partir de la 57ª
Asamblea Mundial de la Salud aprobó la Estrategia mundial sobre régimen
alimentario, actividad física y salud, el OMS propone fomentar
activamente el consumo de 5 frutas al día en todo el mundo, y en
especial en los países en desarrollo.
El 4 de agosto se celebra el Día
Latinoamericano de las Frutas, una fecha es impulsada por la
Organización Mundial de la Salud (OMS) y por la Organización de las
Naciones Unidad para la Alimentación y la Agricultura (FAO) con el
objetivo de incentivar el consumo de frutas y verduras en la población
debido a que estudios realizados en el continente demuestran el bajo
consumo de estos alimentos con respecto a otros lugares del mundo.
En botánica, el fruto es el órgano procedente de la flor, o de partes
de ella, que contiene a las semillas hasta que estas maduran. El fruto
es otra de las adaptaciones, conjuntamente con las flores, que ha
contribuido al éxito evolutivo de las angiospermas. Así como las flores
atraen insectos para que transporten polen, también muchos frutos tratan
de atraer animales para que dispersen sus semillas. Si un animal come
un fruto, muchas de las semillas que éste contiene recorren el tracto
digestivo del animal sin sufrir daño, para después caer en un lugar
idóneo para su germinación.
Las frutas y verduras son importantes componentes de una dieta
saludable y su consumo ayuda a prevenir diversas enfermedades, como las
cardiopatías, el cáncer, la diabetes y la obesidad. La Asociación
Americana del Corazón y otros organismos Internacionales recomiendan que
nuestra dieta incluya 5 o más porciones de frutas y verduras al día.
Son ricas en minerales, tienen gran cantidad de fibra y alto contenido
de agua. Las vitaminas, los minerales y otros componentes de las frutas y
las verduras son esenciales para la salud humana. Además, el aumento
del consumo de frutas y verduras puede ayudar a desplazar los alimentos
ricos en grasas saturadas, azúcares o sal.
La ingesta insuficiente de frutas y verduras es uno de los 10 factores principales de riesgo de mortalidad a escala mundial.
¿Por qué celebramos el Día Latinoamericano de las Frutas?
Para la OMS, la ingesta insuficiente de frutas y verduras, es uno de los 10 factores de riesgo de mortalidad.
De acuerdo a laOrganización
Mundial de la Salud, cada año podrían salvarse hasta 1.7 millones de
vidas si hubiera un consumo mundial suficiente de frutas y verduras,
dado que estas podrían ayudar a prevenir importantes enfermedades no
transmisibles, como las enfermedades cardiovasculares y algunos
cánceres.
Es por ello que el 4 de agosto se celebra el Día Latinoamericano de las Frutas,
una fecha es impulsada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y
por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la
Agricultura (FAO) con el objetivo de incentivar el consumo de frutas y
verduras en la población.
A nivel clínico se considera
que el consumo adecuado de frutas y verduras ayuda a desplazar los
alimentos ricos en grasas saturadas, azúcares y sal, además de aportar
micronutrientes y sustancias no nutrientes esenciales en cantidades
adecuadas.
Una revisión internacional de alto nivel sobre el consumo de frutas y verduras y el riesgo de cáncer coordinada por el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (CIIC)
concluyó que el consumo de frutas y verduras puede reducir el riesgo de
cáncer, y en particular de cánceres gastrointestinales. El CIIC calcula
que la fracción prevenible de cánceres debidos a una ingesta
insuficiente de frutas y verduras oscila en todo el mundo entre el 5% y
el 12%, y entre el 20% y el 30% en el caso de los cánceres
gastrointestinales.
El día 30 de Julio, es el “Día Nacional de la Vida Silvestre”, haciendo
referencia a reconocer la importancia de nuestras especies silvestres
tanto animales como vegetales; además de ser el espacio para exhortar a
otros a trabajar sobre la conservación de éstas.
Especie silvestre es el término, usado para aquellos
ejemplares de flora y fauna que viven en estado natural, libre dentro de
un ecosistema y hábitat estable, desarrollando un rol o nicho ecológico
especial y particular. Las especies silvestres en nuestro país, han
permitido clasificarlo a nivel mundial entre los tres primeros lugares
como país megadiverso.
En nuestro país, contamos con
54.871 especies registradas, con 3.625 especies exclusivas, 66 aves,
1.500 plantas, 367 anfibios endémicos (únicos en Colombia), 115
reptiles, 34 mamíferos y 1543 orquídeas, con 7.432 especies de
vertebrados: 479 mamíferos, 1889 aves, 571 reptiles, 803 anfibios, 2.000
peces marinos, 1533 peces dulceacuícolas y 197 aves migratorias,
tenemos 30.436 especies de plantas, contamos con 32 biomas terrestres y
314 tipos de ecosistemas, los de páramo representan aproximadamente el
1,7% del territorio colombiano que aportan agua al 70% de la población.
La Vida Silvestre se refiere a todas aquellas especies que viven en
forma natural a lo largo y ancho de todo el país dentro de ambientes
terrestres, de agua dulce y marinos; inclusive algunos pueden vivir
cerca de casas en pequeños parches boscosos, lagunas, ríos, humedales o
hasta un charco.
Colombia es un país megadiverso , alberga el 10% de la biodiversidad
del planeta superado solo por Brasil; El país ocupa el primer lugar en
número de especies de anfibios y palmas, el segundo con la mayor
variedad de mariposas, y una de las mayores variedades de escarabajos.
Sin embargo, se evidencia una gran pérdida de biodiversidad, los
principales generadores directos son: la modificación de los hábitats
(por ejemplo la fragmentación de los bosques); la introducción y
propagación de especies exóticas invasoras fuera de su área de
distribución habitual; la sobreexplotación de los recursos naturales; la
contaminación (especialmente la provocada por el abuso de los
fertilizantes, que se traduce en un exceso de nutrientes en los suelos y
el agua); y el cambio climático.
Además los cambios en la población humana, la actividad económica y
la tecnología, así como los factores sociopolíticos y culturales también
influyen.
Los derechos y las opciones son la respuesta: Ya sea que encaremos
un auge o un desplome de los nacimientos, la solución de las tasas de
fecundidad cambiantes reside en priorizar los derechos en materia de
salud reproductiva de todas las personas
En este segundo año de la COVID-19, nos encontramos suspendidos en un
estado intermedio: partes del mundo están emergiendo de las
profundidades de la pandemia, mientras otros siguen enfrascados en la
batalla contra el coronavirus, ya que el acceso a las vacunas sigue
siendo una realidad distante y mortal.
La pandemia ha dado lugar a una merma en la efectividad de los
sistemas de atención sanitaria, de manera particular en la esfera de la salud sexual y reproductiva.
Si bien las personas que tienen acceso a servicios de salud sexual y
reproductiva históricamente retrasan la procreación en tiempos de
incertidumbre o crisis fiscal, se prevé que las interrupciones en el
suministro de anticonceptivos, combinada con los bloqueos, provocara un
notable aumento de los embarazos no planificados entre las personas más
vulnerables. Según las investigaciones realizadas por el UNFPA en marzo,
se estima que 12 millones de mujeres sufrieron trastornos en los
servicios de planificación familiar.
La pandemia también expuso y exacerbó las desigualdades basadas en el género: la violencia de género aumentó en el curso de los bloqueos, al igual que el riesgo de matrimonio infantil y de mutilación genital femenina,
ya que se interrumpieron los programas para abolir las prácticas
nocivas. Un número significativo de mujeres abandonaron la fuerza
laboral (se eliminaron sus empleos, a menudo de bajos salarios, o bien
aumentaron las responsabilidades de cuidar de los niños que aprenden a
distancia o de las personas mayores que viven en casa) lo cual
desestabilizó sus finanzas, no sólo por el momento, sino a largo plazo.
Con este telón de fondo, muchos países están expresando una creciente
preocupación por los cambios en las tasas de fecundidad.
Históricamente, el alarmismo sobre las tasas de fecundidad ha dado lugar
a derogaciones en mteria de derechos humanos. En lugares con
poblaciones en aumento, las respuestas políticas perjudiciales han
incluido la coercitiva planificación familiar y esterilización. En otros casos, el acceso a la anticoncepción podría restringirse.
El UNFPA aconseja que no se ofrezcan respuestas políticas
reaccionarias, que podrían ser extremadamente perjudiciales si violan
los derechos, la salud y las opciones. En cambio, el organismo pide que
se dé prioridad a la salud reproductiva y a los derechos de todas y
todos mediante el acceso a información y servicios de cara a los cambios
demográficos y de fecundidad. Durante la pandemia, las interrupciones
en los servicios de salud sexual y reproductiva se agravan cuando esos
servicios se consideran no esenciales. Se teme que se explote la crisis
como excusa para restringir o no apoyar la toma de decisiones, la
libertad de opción, la libertad de circulación o el acceso a los
servicios de salud de las mujeres y las niñas. La experiencia ha
demostrado al UNFPA que las respuestas centradas estrictamente en la
fecundidad a menudo no funcionan. A manera de ejemplo, incentivar
económicamente la fertilidad no conduce a tasas de natalidad más altas y
sostenidas en los países de baja fecundidad. Por otro lado, los cambios
demográficos pueden presentar oportunidades de respuestas holísticas,
como mediante sistemas de apoyo familiar y de cuidado infantil
acompañados de acciones para asegurar niveles más altos de igualdad
entre los géneros.
En última instancia, las mujeres deben ser empoderadas en las esferas
educativa, económica y política para que ejerzan sus decisiones sobre
sus cuerpos y su fertilidad.
Frenar la COVID-19: cómo proteger la salud y los derechos de las mujeres y las niñas ya
La crisis de la COVID-19 ha tenido un impacto abrumador en las
personas, las comunidades y las economías en el mundo entero. Pero no
todas las personas han sido afectadas por igual. Las mujeres, que
representan la proporción más grande del personal de salud que trabaja
en la primera línea de respuesta, por ejemplo, tienen una exposición
desproporcionada al coronavirus. Las cadenas de suministro en el mundo
entero están enfrentando desafíos, una situación que ha incidido en la
disponibilidad de anticonceptivos y está aumentando el riesgo de
embarazos no planeados. A medida que los países imponen periodos de
confinamiento y los sistemas de salud luchan por satisfacer la demanda
de atención, los servicios de salud sexual y reproductiva se están
relegando a un segundo plano, y la violencia de género está aumentando.
Investigaciones recientes del UNFPA han mostrado
que, si las medidas de confinamiento se prolongan por espacio de 6
meses y existen afectaciones importantes en los servicios de salud, 47
millones de mujeres en países de ingresos medios y bajos podrían no
tener acceso a anticonceptivos modernos, lo cual se traduciría en 7
millones de embarazos no planeados. También se podrían esperar 31
millones de casos de violencia de género adicionales. La afectación a
los programas del UNFPA en el terreno podría traducirse en 2 millones de
casos de mutilación genital femenina y 13 millones de matrimonios
infantiles entre 2020 y 2020 que podrían haberse evitado.
Por otra parte, existe un número desproporcionado de mujeres que
trabajan en mercados laborales precarios y se están viendo severamente
afectadas por los impactos económicos generados por la COVID-19. Casi el
60 por ciento de las mujeres en el mundo laboran en la economía
informal, con un mayor riesgo de caer en una situación de pobreza. El
trabajo de cuidados no remunerado se ha incrementado a causa de los
cierres de escuelas y las necesidades más grandes de las personas
mayores.
La pandemia está afectando de manera particularmente severa a las
comunidades marginadas, acentuando las desigualdades y amenazando con
hacer retroceder nuestros esfuerzos para no dejar a nadie atrás. Nuestra
respuesta a la COVID-19 en todos los países es fundamental y
determinará la rapidez con la que el mundo habrá de recuperarse, y
también si alcanzaremos o no los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
El 11 de julio, el Día Mundial de la Población, se invita a las
oficinas del UNFPA a crear consciencia acerca de las necesidades de
salud sexual y reproductiva y las vulnerabilidades de las mujeres y las
niñas durante la pandemia, visibilizar cómo podemos proteger los logros
alcanzados con tanto esfuerzo, y asegurarse de que la SyDSR se mantengan
en la agenda local, además de explorar cómo mantener el nivel de
actividad generado durante la Cumbre de Nairobi con el fin de alcanzar
los ODS para el 2030.
Origen: Este evento fue establecido por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo
(PNUD) en 1989, en virtud de que alrededor de este día, pero dos años
atrás, la Tierra alcanzó los cinco mil millones de habitantes. Tan sólo
doce años después de alcanzar los 5 mil millones, se conmemoró, el 12 de
octubre de 1999, el “Día de los 6 mil millones”, cifra en realidad
alarmante debido a la pobreza y desigualdad que imperan en el mundo. Además se estima que la población para el año 2050 alcanzará los 9.100 millones de personas.
Incremento de la población mundial desde el año 2000 hasta el 2021:
• Población de 2000: 6 145 006 989 (+1,3%)
• Población de 2001: 6 223 412 158 (+1,3%)
• Población de 2002: 6 302 149 639 (+1,2%)
• Población de 2003: 6 381 408 987 (+1,2%)
• Población de 2004: 6 461 370 865 (+1,2%)
• Población de 2005: 6 542 159 383 (+1,2%)
• Población de 2006: 6 623 847 913 (+1,2%)
• Población de 2007: 6 706 418 593 (+1,2%)
• Población de 2008: 6 789 771 253 (+1,2%)
• Población de 2009: 6 873 741 054 (+1,2%)
• Población de 2010: 6 958 169 159 (+1,2%)
• Población de 2011: 7 043 008 586 (+1,2%)
• Población de 2012: 7 128 176 935 (+1,2%)
• Población de 2013: 7 213 426 452 (+1,2%)
• Población de 2014: 7 298 453 033 (+1,2%)
• Población de 2015: 7 383 008 820 (+1,1%)
• Población de 2016: 7 466 964 280 (+1,1%)
• Población de 2017: 7 550 262 101 (+1,1%)
• Población de 2018: 7.632.819.325 (+1,1%)
• Población de 2019: 7 713 468 152 (+1,0%)
• Población de 2020: 7 794 798 734 (+1,0%)
• Población de 2021: 7 875 000 000 (+1,0%) [estimación] [Datos actualizados a fecha del 12 de Enero de 2021]
Prospectiva
• En el año 2030 la población será de 8 500 millones de personas.
• En el año 2040 la población será de 9 200 millones de personas.
• En el año 2050 la población será de 9 700 millones de personas.
• En el año 2060 la población será de 10 200 millones de personas.
• En el año 2070 la población será de 10 500 millones de personas.
• En el año 2080 la población será de 10 700 millones de personas.
• En el año 2090 la población será de 10 800 millones de personas.
• En el año 2100 la población será de 10 900 millones de personas (el 80% vivirá en África y Asia).
[la cifra de 2100 podría variar entre los 9 200 y 13 000 millones, según circunstancias]
Curiosidades
Se ha calculado que el total de personas desde los albores de la
especie humana es de aproximadamente 106 000 millones. Como ahora
vivimos cerca de 8 000 millones, entonces solo estamos vivos el 7,5% de
todas las personas que han existido en la Tierra.
• Cuando nació Jesucristo vivian solo 200 millones de personas.
• En el año 1000 vivian solo 400 millones de personas.
• En el año 1800 vivian solo 1 000 millones de personas.
• En el año 1900 vivian solo 1 650 millones de personas.
• En el año 1950 vivian solo 2 525 millones de personas.
• En el año 1960 vivian solo 3 018 millones de personas.
• En el año 1970 vivian solo 3 682 millones de personas.
• En el año 1980 vivian solo 4 440 millones de personas.
• En el año 1990 vivian solo 5 310 millones de personas.
Cada 4 de julio, el mundo celebra el “Día Internacional de la Vida
Silvestre”, se refiere a todos los animales no domésticos, lo que lo
distingue como un componente de la biodiversidad. Los bosques tropicales
albergan una gran cantidad de “vida silvestre”, y como no de
biodiversidad. Uno de los temas que preocupan y ocupan actualmente son
las amenazas que sufren los organismos que albergan estos ecosistemas.
Así, conociendo los peligros que sufre, podremos ayudar a mitigarlos y
conservar esta gran Vida silvestre.
Se declaró en junio de 1989 por el Consejo de Administración del
Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (Pnud). Se eligió
este día por el hecho de que la población mundial alcanzó los 5,000
millones de personas el 11 de julio de 1987.
La vida silvestre puede encontrarse en cualquier tipo de ecosistema,
en desiertos, bosques tropicales, etc. en los que tanto las especies
animales como vegetales no se encuentran en contacto con la presencia
humana.
Una forma de abordar las amenazas que enfrentan los bosques y la vida
silvestre asociada es integrar la ordenación de los recursos naturales
con el desarrollo económico, con la finalidad de mejorar la calidad de
vida de las poblaciones rurales. Para ello existen herramientas como
los “Proyectos de Desarrollo y Conservación” PIDC. En estos proyectos no
se asume que las personas de la localidad, que se encuentra integrada
con el bosque y su vida silvestre, y las prácticas de subsistencia que
llevan a cabo constituyen el principal riesgo para la biodiversidad de
la zona, sino que son consideradas oportunidades adicionales. Los
cazadores comerciales de animales silvestres representan una amenaza
mayor.
Cada vez más, las comunidades solicitan el derecho de ordenación de
sus recursos naturales, introduciendo cambios normativos y jurídicos que
contribuyan a que las comunidades reciban beneficios.
Otro instrumento vital para la protección de estos lugares son las
campañas de sensibilización y educación de la opinión pública.
Vida Silvestre, hace referencia a aquellas especies que viven en
forma natural a lo largo y ancho de todo el país dentro de nuestros
ambientes terrestres, de agua dulce y marinos; inclusive algunos pueden
vivir cerca de nuestras casas en pequeños parches boscosos, lagunas,
ríos o charrales.
Hoy en día la interacción del hombre con las diferentes especies que
habitan en nuestro planeta está provocando numerosos problemas y graves
consecuencias entre las que se encuentran:
Problemas de reproducción: uno de los efectos más
comunes a los que se exponen las especies afectadas es a diversos
cambios genéticos.
Alteración en la cadena alimentaria: la
alteración de las formas de vida de las especies suele afectar en la
cadena alimentaria de las mismas.
Problemas de extinción de especies: existen
muchas especies que sufren cambios drásticos en su hábitat provocando
que muchas especies no superen los cambios y acaben muriendo.
Aumento de plagas: en aquellos lugares en los que
se han eliminado las formas de vida silvestre han aumentado de forma
masiva las plagas que estaban controladas de forma natural por los
animales que en ella vivían.
El incalculable valor de la vida silvestre
Los animales salvajes y las plantas silvestres, además de su valor
intrínseco, contribuyen a los aspectos ecológicos, genéticos, sociales,
económicos, científicos, educativos, culturales, recreativos y estéticos
del bienestar humano y el desarrollo sostenible.
El Día Mundial de la Vida Silvestre nos brinda la ocasión de
celebrar la belleza y la variedad de la flora y la fauna salvajes, así
como de crear conciencia acerca de la multitud de beneficios que la
conservación de estas formas de vida tiene para la humanidad. La
celebración de este día también nos recuerda la necesidad urgente de
combatir los delitos contra el medio ambiente y la disminución de
especies causada por la actividad humana, que acarrean consecuencias
negativas de gran alcance en el ámbito económico, medioambiental y
social. Este es el motivo por el cual el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) número 15 se centra en detener la pérdida de biodiversidad.
"Los bosques y los medios de subsistencia: sustentar a las personas y preservar el planeta"
Los bosques y los terrenos boscosos, que abarcan casi una tercera
parte de la superficie terrestre del planeta, son pilares fundamentales
para los medios de subsistencia y el bienestar de los seres humanos.
Más de 800 millones de personas viven en bosques tropicales y
sabanas en países en desarrollo. Las comunidades indígenas y rurales
mantienen una relación particularmente estrecha con esos sistemas
naturales. Dependen de ellos para satisfacer sus necesidades esenciales,
desde alimentos y refugio hasta energía y medicamentos, pero también
mantienen una fuerte relación personal, cultural y espiritual con esos
entornos. Los pueblos indígenas y las comunidades locales son asimismo
los custodios históricos de las reservas más importantes de diversidad
biológica, incluidos los bosques.
Los servicios del ecosistema y los recursos que proporcionan los
bosques y los terrenos boscosos, desde el filtrado y el almacenamiento
de agua dulce para garantizar la fertilidad de los suelos o para regular
el clima, son esenciales para la economía mundial y para las personas
en todo el mundo. Sin embargo, los bosques se encuentran actualmente en
la encrucijada de las múltiples crisis planetarias que encaramos
actualmente, desde el cambio climático hasta la pérdida de biodiversidad
y las repercusiones sociales y económicas de la actual pandemia
mundial.
El tema del Día Mundial de la Vida Silvestre 2021, "Los bosques y los medios de subsistencia: sustentar a las personas y preservar el planeta"
trata de arrojar luz sobre los vínculos entre el estado de los bosques y
terrenos boscosos de nuestro planeta y la preservación de los millones
de medios de subsistencia que dependen directamente de ellos, prestando
particular atención a los conocimientos tradicionales de las comunidades
que han gestionado los ecosistemas forestales y su vida silvestre
durante siglos.
Esto se ajusta a los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las
Naciones Unidas 1, 12, 13 y 15, y a sus amplios compromisos de aliviar
la pobreza, asegurar el uso sostenible de los recursos y conservar la
vida en la tierra.
¿Cómo puedo participar?
Descubre más cosas sobre las especies animales y vegetales
amenazadas, sus características y hábitats, las amenazas a las que se
enfrentan y averigua cómo puedes contribuir a su conservación.
Comparte lo que aprendas, especialmente con niños y jóvenes. Ellos
serán los futuros líderes en la conservación de la vida silvestre y
merecen un futuro en el que la humanidad comparta el planeta y viva en
armonía con las especies salvajes.
Utiliza las redes sociales para difundir el mensaje usando la etiqueta #DíaDeLaVidaSilvestre.
El Día de Lucha contra la Desertificación y la Sequía de 2021 se
centra en la transformación de las tierras degradadas en tierras sanas.
De ahí su título: "Restauración. Tierras. Recuperación". La restauración
de las tierras degradadas contribuye a la resiliencia económica, a la
creación de empleo, al aumento de los ingresos y a una mayor seguridad
alimentaria; ayuda a recuperar la biodiversidad; permite capturar el
carbono atmosférico que calienta la Tierra, disminuyendo así el efecto
del cambio climático; y favorece una recuperación verde de la pandemia
de COVID-19, ya que la restauración de los paisajes naturales reduce el
contacto directo entre la vida silvestre y los asentamientos humanos, lo
que crea una barrera natural contra las zoonosis.
En torno a tres cuartos de la tierra del planeta, que no está
cubierta de hielo, ha sido alterada por el ser humano para satisfacer la
creciente demanda de alimentos, materias primas, carreteras y
hogares. En estos momentos, evitar, ralentizar y revertir la pérdida de
tierra productiva y de ecosistemas naturales es tanto urgente como
esencial para lograr una rápida recuperación de la pandemia y garantizar
la supervivencia a largo plazo de las personas y el planeta.
Los compromisos actuales de más de un centenar de países, ya acordados con motivo del comienzo del Decenio de las Naciones Unidas sobre la Restauración de los Ecosistemas, concretan
la restauración de cerca de 800 millones de hectáreas-comparable en
tamaño a la superficie de China- a lo largo de los próximos 10 años. Si restauramos esas tierras, podemos conseguir enormes beneficios para las personas y el planeta.
¿Sabías que...?
En
torno a tres cuartos de la tierra del planeta que no está cubierta de
hielo se ha transformado, principalmente para satisfacer la demanda de
alimentos, materias primas y asentamientos humano.
La degradación de las tierras menoscaba el bienestar de hasta 3.200 millones de personas .
El
cambio en el uso de la tierra constituye el principal impulsor de
enfermedades infecciosas emergentes en humanos, de las cuales más de un
60% son zoonosis.
¿POR QUÉ SE CONMEMORA EL DÍA MUNDIAL DE LUCHA CONTRA LA DESERTIFICACIÓN Y LA SEQUÍA?
En
1994, la Asamblea General de las Naciones Unidas declaró el 17 de junio
como el Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía
(resolución 49/115 ) para fomentar la conciencia pública sobre el tema,
así como también la puesta en acción de la Convención de las Naciones
Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD) en aquellos países
afectados ya sea por graves sequías, por desertificación, o por ambas,
en particular en Africa.
La materia requiere una importante
atención aún más especial en estos tiempos. Cuando la tierra se degrada y
deja de ser productiva, los espacios naturales se deterioran y
transforman. Por ende, las emisiones de gases de efecto invernadero
aumentan y la biodiversidad disminuye. También supone la existencia de
menos espacios silvestres que amortigüen las zoonosis, como la COVID-19,
y nos protejan de fenómenos climáticos extremos, como las sequías, las
inundaciones y las tormentas de arena y polvo.
Colombia no es ajena a la desertificación
De
acuerdo con estudios realizados por el IDEAM, cerca del 24% de las
tierras en Colombia, son susceptibles a la desertificación y el 0.7% de
la extensión del suelo nacional presentan procesos de desertificación.
El
departamento más afectado por procesos de desertificación en el país es
el de La Guajira, aunque también es posible encontrar procesos de
desertificación en sectores de la cuenca alta del río Chicamocha, entre
los departamentos de Boyacá y Santander. De otro lado las tierras secas
de los valles interandinos y los suelos de las sabanas de los
departamentos de Sucre, Córdoba y Cesar se encuentran expuestos a
procesos de degradación y desertificación en la actualidad.
Es un
tanto preocupante saber que las zonas más afectadas por estos procesos
de desertificación en Colombia corresponde a las zonas que
tradicionalmente se han destinado a la producción de alimentos,
particularmente los valles interandinos, y que muchas otras, a pesar de
que no se ha llegado a la desertificación, cuentan con altas
probabilidades a sufrir procesos de degradación debido al sobrelaboreo y
mal manejo en general.
El 8 de junio se celebra el Día Mundial de los Océanos, una fecha establecida por la ONU
con el objetivo de reconocer la importancia que tienen los océanos para
todas las especies, ya que representan el principal pulmón del planeta,
y son los responsables de generar gran parte del oxígeno del planeta.
Además, el océano alberga la mayor parte de la biodiversidad de la
Tierra.
Los océanos son grandes extensiones de agua salada que cubren una
gran parte de la superficie de la Tierra. En ellos habitan una gran
diversidad de ecosistemas marinos con miles de especies animales y
vegetales y que a su vez son esenciales para que exista un equilibrio
ecológico, que ayuda a los seres humanos en su sustento.
Estas grandes masas de agua funcionan como sostén planetario y son
vitales para el natural ciclo de la vida. En ellas se producen los
llamados accidentes climáticos y otros fenómenos naturales que pueden
afectar de forma negativa algunas regiones pobladas del planeta, sobre
todo, a las que viven cercanas a las costas.
La importancia de los océanos radica en que son la principal fuente
de vida de todo lo que existe y se mueve sobre la Tierra. Sin embargo, a
través de los años, el hombre, en su constante afán de avanzar hacia la
búsqueda de nuevos desarrollos, ha provocado un gran daño a los mares y
océanos.
Los océanos representan el gran pulmón del mundo, ya que de ellos se
obtiene el oxígeno, y en su ciclo natural se da un proceso de filtración
y purificación del aire.
Otro de sus grandes aportes tiene que ver con el suministro del
alimento para los seres humanos, además de ayudar al equilibrio
ambiental en todos los países, y ser un medio de donde se extraen
recursos energéticos como el gas o el petróleo, metales preciosos, así
como para el intercambio económico y comercial alrededor del globo.
A pesar de la importancia de los océanos para la supervivencia del
planeta, el hombre extrae del océano más de lo que puede soportar. El 90
% de las poblaciones de grandes peces están mermadas, y la mitad de los
arrecifes de coral del mundo, han sido destruidas.
El lema de 2021 está en consonancia con el Objetivo de Desarrollo
Sostenible 14: "Conservar y utilizar de manera sostenible los océanos,
los mares y los recursos marinos".
El lema de 2020 "Innovación para un océano sostenible" formó parte de
la Agenda para el 2030 sobre el desarrollo sostenible, donde se busca
una mayor cooperación internacional entre las naciones para que a través
del avance científico y tecnológico se logren los cambios que coadyuven
a sanar y salvar el único hogar posible para los seres humanos, el
planeta Tierra
Las Naciones Unidas (ONU), sus miembros y las organizaciones
relacionadas con los océanos en todo el mundo se están preparando para
el Día Mundial de los Océanos el 8 de junio, que es un día designado por
las Naciones Unidas para conmemorar el papel de los océanos en nuestra
vida diaria y alentar la acción para proteger los océanos y utilizar los
recursos marinos de manera responsable.
El tema del Día Mundial de los Océanos de este año es "El océano:
vida y medios de subsistencia", que tiene como objetivo resaltar la
majestuosidad del océano y cómo apoya tanto a la humanidad como a todos
los demás seres vivos del planeta. Cada año, el 8 de junio, se
conmemora el Día Mundial de los Océanos para promover la conciencia de
la importancia crucial de nuestros océanos y su papel en el
mantenimiento de un planeta saludable. Su objetivo es reunir a personas
y organizaciones de todo el mundo en una serie de eventos que destacan
la protección y conservación de los océanos.
El Día Mundial de los Océanos fue propuesto por primera vez por el
gobierno canadiense en la Cumbre de la Tierra de 1992 en Río de Janeiro,
Brasil, y fue reconocido oficialmente por la Asamblea General de las
Naciones Unidas en 2008.
Desde entonces, el número de países y organizaciones que conmemoran
el Día Mundial de los Océanos se ha ampliado cada año, lo que demuestra
la importancia mundial de los océanos.
Después del Día Mundial del Medio Ambiente el 5 de junio, el Día
Mundial de los Océanos el 8 de junio da inicio a la Semana Mundial de
los Océanos, que incluye una serie de eventos internacionales.
Cómo la "pesca fantasma"esquilma silenciosamente nuestros océanos.
Se
estima que cada año se pierden o abandonan 640.000 toneladas de artes
de pesca en los océanos. La matanza de peces y otras especies, como
ballenas, delfines, focas y tortugas, algunas de las cuales están en
peligro de extinción, es uno de los muchos impactos devastadores de
estos aparejos fantasmas.
Pesca
fantasma. Sueña extraño, ¿verdad? Desafortunadamente, es tan
inquietante como suena. La pesca fantasma ocurre cuando los aparejos de
pesca perdidos o abandonados permanecen en el océano y atrapan peces u
otra vida marina, matando indiscriminadamente todo lo que capturan.
Las artes de pesca abandonadas, perdidas o descartadas están siendo
reconocidas como un tema que debemos abordar ahora por el bien de
nuestro medio ambiente marino y de las personas cuyas vidas y medios de
subsistencia dependen de él.
La matanza de peces y otras especies, como ballenas, delfines, focas y
tortugas algunas de las cuales están en peligro de extinción, es uno de
los muchos impactos devastadores de estos aparejos desechados o
abandonados pero que mantiene su capacidad de atrapar a los animales
marinos.
Desafortunadamente, este no es el único problema. Las artes abandonadas también pueden alterar los fondos marinos y el medio ambiente marino;
puede crear problemas para la navegación cuando las hélices de los
barcos quedan atrapadas en él, lo que en el peor de los casos puede
provocar vuelcos de las embarcaciones y muertes.
El equipo fantasma también puede llegar a las playas como basura, convirtiéndose en un peligro para las aves y otras especies costeras y un peligro para la salud y la seguridad de los bañistas.
Los países de todo el mundo están haciendo grandes esfuerzos para
mejorar la gestión de las poblaciones de peces, y estos esfuerzos
podrían verse socavados drásticamente si los impactos de la pesca
fantasma continúan aumentando.
¿Cómo surgen estas artes abandonadas o perdidas?
Hay muchas formas diferentes en que las artes de pesca pueden
terminar en el océano. Las tormentas o el mal tiempo pueden arrastrarlas
de los barcos al agua. El propio entorno marino puede hacer que los
aparejos de pesca se rompan o que los aparejos de pesca se enreden tanto
en otros objetos del océano que sea demasiado difícil recuperarlos.
Pero también algunos artes de pesca pueden tener una propiedad poco
clara y son abandonadas sin repercusiones. A veces, es posible que no
haya instalaciones adecuadas en los puertos para que los barcos se
deshagan de sus equipos al final de su vida útil. Las artes de pesca también pueden ser desechadas deliberadamente como parte de la pesca ilegal o simplemente como resultado de accidentes y errores humanos.
¿Qué puede hacerse para detener este problema?
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la
Agricultura hace seis recomendaciones para paliar este problema.
1. Registro de los aparejos
El marcado o registro de artes permite la identificación de la
propiedad y fomenta la gestión responsable de las artes de pesca. Puede ser una buena manera de identificar y comprender de dónde provienen originalmente los equipos recuperados y
devolvérselos a su propietario, no solo para identificar a los
infractores sino para prevenir el problema, ya que es más rentable
evitar este tipo de basura que la limpieza necesaria después de que el
equipamiento se haya perdido. Por lo general, esta es una mejor manera
de reducir los desechos de artes de pesca abandonadas, perdidas o
descartadas y su impacto.
2. Mejorar la presentación de informes y la recuperación
Se debe informar del equipo perdido para poder realizar esfuerzos de
recuperación. Sin embargo, es posible que muchos barcos no puedan
recuperar el arte por sí mismos porque carecen del equipo adecuado o
porque sería peligroso para la tripulación. Otros barcos no reportan
pérdidas por temor a ser culpados.
Se podría adoptar un enfoque de "no culpabilidad" para eliminar la responsabilidad del buque por las pérdidas.
También se podrían implementar esquemas de recuperación incentivados
para que los buques que estén preparados para hacerlo recojan no solo su
propio equipo, sino también otras artes perdidas que encuentren en el
mar. Las autoridades podrían desempeñar un papel más importante apoyando
los esfuerzos de recuperación y haciendo cumplir los instrumentos
internacionalmente vinculantes, como el Convenio Internacional para la
Prevención de la Contaminación por los Buques (conocido como MARPOL),
que requiere que se notifique la pérdida de artes.
3. Detener la pesca ilegal
Aunque algunas artes se pierden por accidente, otras se abandonan
como parte de la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada. Este
tipo de barcos ilegales a veces arrojan sus artes de pesca cuando hay
barcos de patrulla cerca o cuando se les ha negado la entrada a un
puerto. También es menos probable que estos informen sobre los
aparejos que pueden haberse perdido debido a condiciones climáticas
extremas o errores humanos.
4. Dar incentivos económicos para la prevención
Algunos aparejos de pesca pueden no valer mucho económicamente; por
lo tanto, los pescadores tienen pocos incentivos para cuidarlo
adecuadamente o recuperarlo cuando se pierde. La introducción de
esquemas que agreguen valor a los equipos al final de su vida útil o
que creen incentivos económicos para devolverlos a instalaciones apropiadas de eliminación o reciclaje podría ser una forma de hacer que esta opción sea atractiva para los pescadores.
5. Invertir en nuevas tecnologías
Ciertos tipos de artes de pesca pueden ser bastante costosos, por lo
que, en algunos casos, los pescadores harán todo lo posible para
recuperarlos. Las nuevas tecnologías que utilizan transpondedores y
pueden ser rastreados por los Sistemas de Posicionamiento Global (GPS)
pueden facilitar esa recuperación. La tecnología de monitoreo del clima
ayuda a los esfuerzos de prevención, ya que puede ayudar a los
pescadores a saber cuándo habrá mal tiempo para que puedan evitar
colocar sus redes.
6. Mejorar los planes de recolección, eliminación y reciclaje.
Los puertos deben estar equipados con instalaciones gratuitas o de
bajo costo para desechar o reciclar los equipos de pesca. La existencia
de tales instalaciones y la provisión de botes con bolsas de eliminación
adecuadas a bordo pueden ayudar a resolver el problema de dónde colocar
el equipo una vez que ya no se necesite o una vez que se haya
recuperado de los océanos.
Hay un número creciente de productos, que incluyen ropa, losetas de
alfombra, trajes de baño y equipos deportivos, que ahora se fabrican con
artes de pesca recicladas, pero se necesitan más instalaciones con la
capacidad de reciclar el tipo específico de plástico que se usa en la
pesca.
¿Qué tiene que ver la pesca fantasma con la eliminación del hambre?
Todo el trabajo de la Organización de las Naciones Unidas para la
Alimentación y la Agricultura se realiza con el objetivo de eliminar el
hambre. Ya sea obvio o no, la pesca fantasma es un tema importante para
esto de dos maneras:
La pesca fantasma daña nuestros océanos y desperdicia las
fuentes de alimento dentro de ellos. Con la creciente presión que
enfrentan todos nuestros recursos naturales, no podemos ignorar el papel
vital que desempeña la vida marina para la seguridad alimentaria de las
comunidades y los pueblos de todo el mundo.
La pesca fantasma daña los medios de vida de los pescadores y las
comunidades costeras. Se estima que alrededor del 10% de la población
mundial depende de la pesca y la acuicultura para su sustento. Cuanto
más pesca ilegal o fantasma se produce, menos recursos tienen los
pescadores de todo el mundo para ganarse la vida y asegurarse las
fuentes de alimentos.
La agencia de la ONU ya ha desarrollado varias herramientas para abordar la pesca fantasma y la pesca ilegal.
El Acuerdo sobre medidas del Estado rector del puerto, por ejemplo,
es un tratado internacional que tiene como objetivo prevenir, disuadir y
eliminar la pesca furtiva verificando que todos los buques que
soliciten permiso para atracar hayan seguido los procedimientos de
control e inspecciones estándar, incluido que las artes de pesca estén
autorizadas y registrada en una forma que se corresponde con ese
recipiente.
Actualmente hay 69 Partes en el Acuerdo. En un esfuerzo adicional
para abordar estos problemas, los miembros de la FAO aprobaron las
directrices voluntarias internacionales sobre el registro de artes de
pesca en la 33a sesión del Comité de Pesca en 2018.
Las
redes abandonadas en los fondos marinos son devueltas en ocasiones a
las playas. Esta basura marina supone un gran peligro tanto dentro de
nuestros mares como en las playas.
Al crear conciencia sobre este problema, especialmente para los
pescadores y los gobiernos que quizás no conozcan las repercusiones
totales de este asunto, se pueden solucionar situaciones como estas que
son perjudiciales para nuestro medio ambiente, nuestros recursos,
nuestra seguridad alimentaria y, en última instancia, nuestro futuro.
Prevenir, detener y revertir la degradación de los ecosistemas en todo el mundo.
El Decenio de las Naciones Unidas sobre la
Restauración de los Ecosistemas es un grito de guerra mundial para sanar
nuestro planeta. ¿Tú qué vas a restaurar?.
Generación Restauración: Reimagina, recrea, restauraDurante demasiado tiempo, hemos estado explotando y destruyendo los
ecosistemas de nuestro planeta. Cada tres segundos, el mundo pierde una
superficie de bosque equivalente a un campo de fútbol y, tan solo en el
último siglo, hemos destruido la mitad de nuestros humedales. El 50% de
nuestros arrecifes de coral ya se han perdido y para 2050, podrían
desaparecer hasta el 90%, incluso si el calentamiento global se limita a
un aumento de 1,5°C.La pérdida de los ecosistemas está privando al mundo de sumideros
de carbono, como los bosques y las turberas, en un momento en que la
humanidad ya no puede permitírselo. Las emisiones globales de gases de
efecto invernadero han aumentado durante tres años consecutivos y el
planeta está a un paso de un cambio climático potencialmente
catastrófico. La aparición de la COVID-19 también ha demostrado lo desastrosas
que pueden ser las consecuencias de la pérdida de ecosistemas. Al
reducir el área de hábitat natural para los animales, hemos creado las
condiciones ideales para que los patógenos, incluidos los coronavirus,
se propaguen.Ante este gran problema, el Día Mundial del Medio Ambiente se centra en la restauración de ecosistemas con el lema "Reimagina, recrea, restaura".Restaurar los ecosistemas significa prevenir, detener y revertir
este daño, pasar de explotar la naturaleza a curarla. Para ello, y
precisamente en este día, arrancará el Decenio de las Naciones Unidas sobre la Restauración de Ecosistemas (2021-2030),
una misión global para revivir miles de millones de hectáreas, desde
bosques hasta tierras de cultivo, desde la cima de las montañas hasta
las profundidades del mar. Solo con ecosistemas saludables podemos
mejorar los medios de vida de las personas, contrarrestar el cambio
climático y detener el colapso de la biodiversidad.
El Día Mundial del Medio Ambiente 2021, que este año cuenta con
Pakistán como país anfitrión, exige acciones urgentes para devolverle la
vida a nuestros ecosistemas dañados.Desde los bosques hasta las turberas y las costas, todos dependemos
de ecosistemas saludables para nuestra supervivencia.
Los ecosistemas
se definen como la interacción entre los organismos vivos (plantas,
animales, personas) y su entorno. Esto incluye a la naturaleza, pero
también a los sistemas creados por el hombre, como las ciudades o las
tierras de cultivo.La restauración de los ecosistemas es una tarea global de una
escala gigantesca. Significa reparar miles de millones de hectáreas de
tierra, un área mayor que China o Estados Unidos, para que la gente
tenga acceso a alimentos, agua potable y empleos. Significa lograr que vuelvan plantas y animales que hoy están al
borde de la extinción, desde las cimas de las montañas hasta las
profundidades del mar. Pero también incluye las muchas pequeñas acciones que todos podemos
realizar, todos los días: cultivar árboles, reverdecer nuestras
ciudades, repoblar nuestros jardines con especies silvestres o limpiar
la basura de los ríos y costas.
La restauración de los ecosistemas conlleva beneficios sustanciales para las personas. Por cada dólar invertido en restauración, se pueden esperar al menos entre siete y treinta dólares en ganancias para la sociedad. La restauración también crea empleos en las zonas rurales, donde más se necesitan. Algunos países ya han invertido en la restauración como parte de
sus estrategias para recuperarse de la COVID-19. Otros están recurriendo
a la restauración para ayudarlos a adaptarse a un clima que ya está
cambiando.
¿Sabías que...?
Cada año se pierden más de 4,7 millones de hectáreas de bosques, una superficie más grande que Dinamarca.
Casi el 80% de las aguas residuales del mundo se vierten sin tratamiento previo a nuestros océanos
Los
humedales son drenados con fines agrícolas, lo que ha propiciado la
desaparición de aproximadamente el 87% del total mundial en los últimos
300 años
Las
turberas, presentes en más de 180 países, son ecosistemas vitales
sumamente poderosos. Si bien cubren solo un 3% de la superficie
terrestre del planeta, almacenan casi un 30% del carbono del suelo.