Movilización de la opinión pública
Una parte esencial del trabajo sobre el desarrollo consiste en
movilizar a la opinión pública, tanto en los países en desarrollo como
en los desarrollados, en favor de los objetivos y políticas
establecidos. Los gobiernos de los países más avanzados deben proseguir e
intensificar sus esfuerzos para que la opinión pública comprenda mejor
la naturaleza interdependiente de los esfuerzos en pro del desarrollo y
la necesidad de ayudar a los países en desarrollo a acelerar su progreso
económico y social. Del mismo modo, los gobiernos de los países en
desarrollo deben seguir concienciando a la población sobre los
beneficios y sacrificios que conlleva la consecución de los objetivos de
desarrollo y la importancia de su participación.
Movilizar a la opinión pública incumbe principalmente a los
organismos nacionales. Los gobiernos pueden considerar la creación de
nuevos organismos nacionales o el refuerzo de los ya existentes
destinados a esta movilización y, como medida a largo plazo, orientar
más hacia el desarrollo en la educación. Teniendo en cuenta la
influencia que pueden tener los dirigentes, es indispensable la
formulación de objetivos concretos por parte de las autoridades
competentes.
El papel de las organizaciones del sistema de la ONU ha sido el de
proporcionar a los distintos medios de información nacionales
información básica adecuada que puedan usar como fundamento e
inspiración para su labor.
En 1972, la Asamblea General estableció el Día Mundial de
Información sobre el Desarrollo para llamar la atención del mundo sobre
los problemas del desarrollo y la necesidad de reforzar la cooperación
internacional para resolverlos (resolución 3038(XXVII)). La Asamblea decidió que la fecha del Día coincidiera con el Día de las Naciones Unidas, el 24 de octubre, que es también la fecha en que se aprobó en 1970 la Estrategia Internacional de Desarrollo para el Segundo Decenio de las Naciones Unidas para el Desarrollo.
La Asamblea consideró que mejorar la difusión de la información y
movilizar a la opinión pública, especialmente a la juventud, conduciría a
una mayor concienciación sobre los problemas del desarrollo,
promoviendo así los esfuerzos en el ámbito de la cooperación
internacional para el desarrollo
Este Día Mundial pretende precisamente concienciar y movilizar a la
opinión pública, especialmente a la juventud, para lograr un mejor
conocimiento de los problemas generales del desarrollo y para tomar
conciencia de cómo las nuevas tecnologías de la información y la
comunicación pueden contribuir a hacerlo sostenible.
Antecedentes
Desde la década de 1970, los gobiernos se han dedicado por entero a alcanzar los objetivos fundamentales consagrados en la Carta de las Naciones Unidas
de crear condiciones de estabilidad y de bienestar y de asegurar un
nivel de vida mínimo compatible con la dignidad humana mediante el
progreso y el desarrollo económicos y sociales. El lanzamiento en 1961
del Primer Decenio de las Naciones Unidas para el Desarrollo constituyó
un importante esfuerzo mundial por dar substancia concreta a esta
solemne promesa. Desde entonces, se ha tratado intentando adoptar
medidas con ese fin.
Sin embargo, el nivel de vida de innumerables millones de personas
en las regiones en desarrollo del mundo continúa siendo tristemente
bajo: a menudo siguen estando desnutridos, no tienen acceso a la
educación, están desempleadas, o sufren otro tipo de carencias en muchos
servicios básicos. No obstante, no hay que permitir que las
frustraciones y decepciones actuales nublen la visión o se interpongan
en el camino de los objetivos de desarrollo.
El éxito de las actividades internacionales de desarrollo depende
en gran medida de la mejora de la situación internacional general, que
requiere avances concretos, especialmente en la promoción de la igualdad
de derechos políticos, económicos, sociales y culturales para todos los
miembros de la sociedad.
El objetivo último del desarrollo debe ser lograr una mejora
sostenida del bienestar individual y otorgar beneficios a todos. Si
persisten los privilegios indebidos, los diferencias extremas de riqueza
y las injusticias sociales, el desarrollo fracasa en su propósito
esencial. La comunidad internacional debe hacer frente al reto de la era
actual de oportunidades sin precedentes que ofrecen la ciencia y los
avances tecnológicos, de manera que puedan ser compartidos
equitativamente por todos los países y, a su vez, puedan contribuir a la
aceleración del desarrollo económico en todo el mundo.
Ciencia y tecnología
Los países en desarrollo deberán seguir incrementando sus gastos en
investigación y desarrollo. También deben continuar sus esfuerzos
concertados, con la ayuda adecuada del resto del mundo, para ampliar su
capacidad de aplicar la ciencia y la tecnología al desarrollo, de manera
que se pueda reducir significativamente la brecha tecnológica.
La Cooperación Internacional plena deberá hacerse extensiva con el
fortalecimiento y el fomento de la investigación científica y de las
actividades tecnológicas que influyan en la expansión y modernización de
la economía de los países en desarrollo. Debe prestarse especial
atención al fomento de las tecnologías adecuadas para cada país, y deben
concentrarse los esfuerzos de investigación con respecto a determinados
problemas cuyas soluciones pueden actuar como catalizadores de la
aceleración del desarrollo.
Nuevas soluciones a los desafíos del desarrollo
Las tecnologías de la información y las comunicaciones son las que
pueden aportar nuevas soluciones a los retos del desarrollo,
especialmente en el contexto de la globalización, y pueden fomentar el
crecimiento económico, la competitividad, el acceso a la información y
al conocimiento, la erradicación de la pobreza y la inclusión social, lo
que contribuirá a acelerar la integración de todos los países,
especialmente los países en desarrollo, y en particular los menos
desarrollados, en la economía mundial.
Además, es un hecho hecho demostrado que las tecnologías de la
información y las comunicaciones presentan nuevas oportunidades y
desafíos y que existe una necesidad apremiante de abordar los
principales impedimentos a los que se enfrentan los países en desarrollo
para acceder a las nuevas tecnologías, como la insuficiencia de
recursos, infraestructura, educación, capacidad, inversión y
conectividad, y las cuestiones relacionadas con la propiedad, las normas
y los flujos tecnológicos. A este respecto, las Naciones Unidas hacen
un llamamiento a todas las partes interesadas para que proporcionen a
los países en desarrollo recursos adecuados, una mayor creación de
capacidades y la transferencia de tecnología en condiciones mutuamente
acordadas.
La brecha digital
Sin embargo, es especialmente preocupante la brecha digital en el
acceso a las herramientas de las tecnologías de la información y las
comunicaciones y a la conectividad de banda ancha entre países con
diferentes niveles de desarrollo, que afecta a muchas aplicaciones
económica y socialmente relevantes en ámbitos como el gobierno, la
empresa, la salud y la educación, y expresa además su preocupación por
los desafíos especiales a los que se enfrentan en el ámbito de la
conectividad de banda ancha los países en desarrollo, incluidos los
países menos adelantados, los pequeños Estados insulares en desarrollo y
los países en desarrollo sin litoral (A/RES/65/141).